Reseña de Date un respiro de Jenny Mckean-Tinker

Si leemos la contraportada de Date un respiro, nos encontramos ante el anuncio de que el libro que tenemos entre las manos es un libro “muy bien escrito y con un estilo íntimo y real”. Lamentablemente, no es así. No nos parecería tan grave esta apreciación, si no fuera absolutamente evidente a cada página que una lee, que el segundo libro de Jenny Mckean-Tinker tiene muchas carencias técnicas.

Y es que Date un respiro busca por encima de todo la efectividad comunicativa, con un estilo directo y poco elaborado que no pretende en ningún momento trascender. Esta simplicidad formal –que también podemos interpretar como una incapacidad de la autora- se percibe desde la primera página del libro. Desgraciadamente, desde el arranque de la novela, queda también patente la falta de recursos narrativos de Jenny Mckean.
En efecto, la inglesa se empeña en ofrecernos la tesis principal del libro -la complejidad de las relaciones de las madres lesbianas con sus hijos- de una manera demasiado explícita y falla, una y otra vez, al intentar integrar sus reivindicaciones (por otra parte interesantes, como la denuncia de una sociedad homófoba y el derecho de las madres lesbianas a disponer se sus vidas, a poder vivir su sexualidad y a disfrutar de la custodia de sus hijos) de una manera verosímil y fluída en el texto.

Más allá de esto, risible resulta a veces en su idealización de una problemática que queda tratada muy superficialmente a través de testimonios recogidos por la protagonista y que –en algunos momentos- hacen sonrojarse por lo tópicos.
Tampoco ayuda el que Date un respiro nos ofrezca a unos personajes planos y poco caracterizados- demuestra Mckean-Tinker absoluta aversión por la descripción, ya sea psicológica o de situaciones- que desarrollan unas relaciones que no hacen sino reproducir estereotipos mañidos sin llegar nunca a crear una historia con una atmósfera propia o personal, resultando así un libro frío que no logra enganchar Así sucede con la peripecia argumental que viven las protagonistas, que acaba naufragando en una trama sensiblera que excede en su desarrollo la ambiciosa premisa de su planteamiento.

Pero los momentos en que Jenny McKean- Tinker se muestra más solvente es, sin duda, cuando se centra en los diálogos, que aligeran el libro y le dan un ritmo más acertado. Es aquí donde verdaderamente el libro nos llega a dar un respiro y puede llegar incluso a entretenernos. Lástima que las buenas maneras que apuntan estos diálogos queden irremediablemente lastradas por la mediocridad del resto de la narración.

Cuando una lee Date un respiro queda con una sensación similar a la que se tiene al visionar un telefilm: un producto rápido, para un consumo irreflexivo. En definitiva: buenos propósitos, poco recursos.

Comentarios

No hay ningún comentario. Se la primera!.

Envía tu comentario

Responsable: Lesbian Lips. Finalidad: prestar el servicio solicitado. Duración: mientras se mantenga la relación comercial u obligación legal. Destinatarios: no se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. Derechos: acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación, portabilidad. Más información en nuestra política de privacidad.



Datos obligatorios

Login

¿Olvidaste la contraseña?