Ya no me lamo las heridas porque ya no hay nada que lamer. Sólo miro alrededor y te encuentro, encuentro tu mirada, encuentro tu sonrisa, encuentro tus palabras y tus besos siempre a punto…
Mi querida misostenido, cuánta razón albergan tus sabias palabras. Creo que igual me tomo al pie de la letra tu consejo y me dejo consumir por las llamas de ese fuego para acabar renaciendo cual Ave…
Me convertiría en piedra si con eso volviese a dormirse el volcán en que se convierten mis poros cuando el viento de poniente te transporta, desnuda, hasta mi cama. Sofocaría con agua del Ártico el…
Ni resaca, ni risas ni relojes de arena que juegan al diábolo ni nada por el estilo. Es simplemente una manera de expresar la desubicación que a veces se siente... Saludos
A las tres de la madrugada, cuatro tediosas campanadas me despertaron de mi letargo de las seis de la tarde. A las ocho de la mañana, las nueve se adelantaron para mirarme burlonas a su paso hacia el…
He aprendido a no correr demasiado deprisa por si se levanta de repente un muro que me frene en seco, a volver a levantarme si me caigo, a poner la otra mejilla si me dan el primer golpe. He…
Dos a la vez. Por un lado "La catedral del mar" y por otro, "Te daré la tierra". Alterno entre uno y otro y los dos me aportan datos históricos que me encantan.
La voz rota, como rotos los recuerdos… paseaba sin mirar hacia ningún lado, pero con la mirada al frente, como si supiese exactamente hacia dónde se dirigían sus pasos. Pero no lo sabían… Día tras…
Tus ojos negros como noche sombría, tu mirada gélida como glaciar, tu sonrisa hiriente y afilada como hoja de faca aguardando a su presa, tus pasos lentos y amenazantes como nubes de tormenta… Mis…
Ya no me lamo las heridas porque ya no hay nada que lamer. Sólo miro alrededor y te encuentro, encuentro tu mirada, encuentro tu sonrisa, encuentro tus palabras y tus besos siempre a punto…
Mi querida misostenido, cuánta razón albergan tus sabias palabras. Creo que igual me tomo al pie de la letra tu consejo y me dejo consumir por las llamas de ese fuego para acabar renaciendo cual Ave…
Me convertiría en piedra si con eso volviese a dormirse el volcán en que se convierten mis poros cuando el viento de poniente te transporta, desnuda, hasta mi cama. Sofocaría con agua del Ártico el…
Ni resaca, ni risas ni relojes de arena que juegan al diábolo ni nada por el estilo. Es simplemente una manera de expresar la desubicación que a veces se siente... Saludos
A las tres de la madrugada, cuatro tediosas campanadas me despertaron de mi letargo de las seis de la tarde. A las ocho de la mañana, las nueve se adelantaron para mirarme burlonas a su paso hacia el…
La bailarina y el inglés de Emilio Calderón, finalista del Premio Planeta de este año.
He aprendido a no correr demasiado deprisa por si se levanta de repente un muro que me frene en seco, a volver a levantarme si me caigo, a poner la otra mejilla si me dan el primer golpe. He…
Dos a la vez. Por un lado "La catedral del mar" y por otro, "Te daré la tierra". Alterno entre uno y otro y los dos me aportan datos históricos que me encantan.
Gracias misos Y tú por lo que veo, una lectora fiel Un beso.
La voz rota, como rotos los recuerdos… paseaba sin mirar hacia ningún lado, pero con la mirada al frente, como si supiese exactamente hacia dónde se dirigían sus pasos. Pero no lo sabían… Día tras…
Tus ojos negros como noche sombría, tu mirada gélida como glaciar, tu sonrisa hiriente y afilada como hoja de faca aguardando a su presa, tus pasos lentos y amenazantes como nubes de tormenta… Mis…