A veces en el mundo hay depredadores que deciden imponer a la fuerza su voluntad arrasando todo el color y la frescura de la vida.
A veces me gustaría tener el poder de barrer de un plumazo esa crueldad para que nadie pudiera sufrirla, para que nadie fuera víctima de tanto ensañamiento y maldad.
Pero como no puedo sólo me siento impotente, impotente ante el dolor, ante el dolor de aquell@s que sufren esas atrocidades y que necesitarán demasiada fuerza para volver a creer en la belleza de la vida.
En momentos así sólo puedo expulsar rabia. Por qué se permite que semejantes depredadores tengan derecho a ver la luz del sol mientras se la apagan a sus víctimas? Esas son las preguntas que parecen no encontrar respuesta.
Miles de mujeres son víctimas de violaciones todos los días y como mujer, me siento también violada.
¿Por qué? ¿Por qué tanto sufrimiento?