TOLERANCIA
En la búsqueda del bien común temporal hay dificultades que la autoridad política debe enfrentar. Una de éstas es la convivencia con situaciones que en sí misma son malas pero que por razones diversas no conviene erradicarlas de golpe. Este tema se relaciona con la noción de tolerancia.
El concepto de tolerancia se confunde con el de respeto, aceptación, discriminación. Discriminar significa separar, distinguir,... en cambio tolerar significa soportar algo.
De todos modos hay un concepto de tolerancia inventado en la edad moderna y otro proveniente del pensamiento clásico cristiano.
1. La tolerancia según la modernidad
Los partidarios de la modernidad confunden tolerancia con aceptación. Piensan que el hombre es incapaz de conocer qué está bien y qué está mal; dicen que todo está en el mismo nivel de aceptación, por lo tanto el hombre debe tolerar todo, porque no sabe qué está bien y qué está mal.
La tolerancia para los modernos significa aceptar todo, porque todo está bien. Se preguntan: ¿Cómo voy a juzgar que está bien? ¿Quién soy yo para hacerlo? ¿Quién tiene la verdad?
En el plano político sucede algo semejante; dicen: "el estado no puede defender determinados valores (.e.: la familia, la religión, etc), porque si opta por algunos valores, está descartando otros".
¿Y está mal optar? Claro que no. Para ser feliz siempre hay que optar por el bien, la verdad, la justicia. Pero es obvio. Lo que pasa que cuando alguien está optando está diciendo esto está bien (p.e.: defender la vida), aquello está mal (p.e.: promover el baorto). Esta posición es rechazada por los modernistas porque afecta y contradice el concepto de tolerancia que poseen. Para esta corriente ideológica el estado tiene que ser neutro, sin valores que determinen leyes o normas que orienten la conducta de los habitantes. Esta postura es falsa porque es imposible que el estado tenga dicha neutralidad, p.e.: cuando los legisladores crean las leyes, éstas siempre suponen valores, principios o creencias, que la norma protege. Castigar con una multa una infracción de tránsito (pasar el límite de velocidad) es proteger la vida de los habitante. Y así con todas las leyes.
2. Sentido clásico-cristiano de tolerancia
El concepto de tolerancia para el pensamiento clásico cristiano surgre de la previa definición de que "algo es malo", en clara diferencia con la idea moderna de tolerancia, que no distingue que está bien y que está mal.
En el pensamiento clásico cristiano la idea de tolerancia supone la existencia de algo malo. Cuando digo "yo tolero a este compañero" estoy significando que "no me lo aguanto" [
]. Si digo "lo tolero" no considero a mi compañero. Por el contrario si estoy a gusto con mi compañero, me astisface, nunca digo "lo tolero". Cuando uso la palabra tolero, la uso y le doy un matiz negativo concreto.
Aparece este interrogante:
- Si es algo malo, ¿por qué voy a tolerarlo?
- La respuesta que da el catolicismo es: "Hay que tolerar ese mal, porque si se persigue, seguramente produciría un daño mayor que el mal que se quiere eliminar. Entonces POR AHORA se tolera".
Vemos que surge la virtud de la Prudencia, virtud que regula toda la vida moral. Esta virtud nos dice que "intelectualmente vemos un mal" pero lo toleramos (o soportamos) porque se produciría un mal mayor si ahora lo persigo.
- Pero esta actitud, ¿no nos hace cómplice del mal?
- No. Porque la virtud de la prudencia me dirá si el mal soportado, tolerado, aumenta o decrece. No hay una actitud conformista con el mal. Se lo tolera momentáneamente. Este criterio, esta ecuación prudencial, la hacemos todos los días, p.e.: los padres con los hijos, cuando dejan pasar algo malo, pero dejan pasar eso malo, porque hoy, aquí y ahora, hay algo más importante que deseo corregir en él. Los padres toleran, soportan momentáneamente ése mal.
3. CARACTERÍSTICAS DE LA TOLERANCIA CRISTIANA
1.- El mal no se transforma en bien y no produce derechos
El mal que tolero no se transforma en bien, sigue siendo mal. Por lo tanto no puede producir derecho la tolerancia de un mal. Por ejemplo tolerar la prostitución o la homosexualidad no trasnforma en buena a dichas conductas, y no pueden tener los mismos derechos que las conductas normales. Otro ejemplo: puede tolerarse una cierta dosis de evasión fiscal, porque si se persiguiera, tal vez gastaría más en los gastos de perseguirla que en lo recaudado; entonces, se puede tolerar o soportar esa evasión menor, pero no significa que se permita legalmente que el que evada poca cantidad de impuestos tenga los mismos derechos que el que paga todos los impuestos.
2.- La tolerancia debe ser mometánea
Siguiendo con el ejemplo de la evasión fiscal, si después de un tiempo, se consiguen mejores métodos para controlar la evasión de impuestos a menor coste, entonces se tendrá que perseguir dicha evasión. Porque una de las características de la tolerancia es que es transitoria, momentánea: se tolera un mal, en tanto y en cuanto, produzca un mayor daño la persecución de ese mal, que la aceptación momentánea de ese mal.
Además, supone en la persona que tolera el mal, una acción simultánea para erradicarlo, trabajando sobre las causas más profundas que producen dicho mal. Por ejemplo: tolerar la prostitución y la homosexualidad, supone en el gobierno, una acción simultánea contra las causas que provocan dicho mal: promover el desarrollo, la consolidación y la estabilidad familiar; combatir la difusión de material pornográfico; etc.
Si no se trabaja sobre las causas que provocan el mal tolerado, es inevitable que dicho mal perdure y aumente con el transcurrir del tiempo.
3. Mientras mayor sea el mal tolerado, menor la calidad de vida de una sociedad
Este principio se cumple en cualquier sociedad (familia, colegios, estado). Mientras mauyor es el mal tolerado, por ejemplo en una escuela, menor es el ámbito de perfección social, menor es la calidad de vida de dicha sociedad; menor es la posibilidad de perfeccionarse que tienen los miembors que componen dicha sociedad. No es lo mismo un niño que crece en una familia normal, ordenada, que un niño que tiene libertad para alquilar y ver videos pornográficos. El primero tiene más posibilidades de cultivar las virtudes que el segundo.
En el plano político sucede algo similiar: si el Estado tolera mayor homosexualidad, mayor corrupción en sus dirigentes, mayor pornografía, mayor delincuencia, mayor evasión fiscal, llegará un momento en que dicha sociedad en lugar de favorecer la perfección personal de sus miembros, ayuda a corromperlos. (Cualquier coincidencia con lo que pasa en nuestra sociedad, es pura casualidad...)
Esta tercer característica de la tolerancia, es un termómetro muy eficaz para medir si las decisiones tomadas son correctas o no.
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Las faltas gramaticales están copiadas tal cual también. No son fallos míos.
Mejor no opino. ![]()
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