Como periodista solo puedo decir que las publicaciones que triunfan son las que tienen un público muy concreto. A veces ese público está predominantemente en un colectivo en particular.
Pero no dejemos que sea el mercado quien nos defina. La Zero, la Shangay y demás, son revistas que se definen para homosexuales, pero el hábito no hace al monje. Son para determinados homosexuales, porque lo mismo que yo, como mujer, no me siento identificada con la Cosmopolitan, no creo que todos los gays se identifiquen con esas revistas.
En cualquier caso, y vuelvo a meter el dedo en la llaga, soy también de las que piensan que los gays están más aceptados que nosotras porque suelen ser, al menos los que están desarmarizados, más cuidadosos con su imagen. Al menos ése es el estereotipo que hay de ellos, e incluso cuando se lleva al extremo ese cliché de la loca, se le acepta mejor al gay. De hecho, si a un gay le dicen "loca" o "maricón", lo más probable es que diga "a mucha honra guapo".
Sin embargo, el cliché de lesbiana digamos que no es tan agradable o tan simpático a la sociedad -y no voy a entrar otra vez en el debate de que hay tantos tipos de lesbianas como lesbianas en sí, porque ya lo sabemos-. Y ocurriendo el mismo caso del gay, si a una lesbiana le llaman "machorra" cuando va por la calle, me parece que a ésta no le hace gracia...
Esto viene a cuento de que los gays estereotipados, que son a los que van dirigidas esas revistas, se sienten a gusto con su cliché. Nosotras, en cambio, no solemos sentirnos a gusto con nuestro cliché, luego la identidad lésbica queda difusa en términos mucho más vagos. Por tanto, ¿de qué hacemos una revista lésbica? y sobre todo ¿qué vende una revista lésbica?... seguro que somos consumidoras potenciales de algo (yo apuesto por las bragas unno ;) ) pero ello, que es lo que determina que haya publicaciones para nosotras, exige que se hagan estudios de mercado e inversiones.
¿Para qué gastar pasta en estas tías -que son mujeres y cobran de media un 30% menos que los hombres- si con los tíos lo tenemos más fácil?
¿La solución?. Hay dos opciones. O seguir como estamos y disfrutar de vez en cuando de alguna publicación gratuita procedente de gente voluntariosa o crear nuestros propios clichés para que nos den algo parecido a lo que buscamos.