Desde treintañeras hasta nonagenarias (si tenemos a alguna centenaria entre las usuarias, porfa, que nos lo haga saber, será una alegría excepcional), seguro que todas guardáis algún recuerdo de los ochenta, aquella década llena de estravagancia, colores, música... no en vano fue, junto con la de los 20, una de las décadas más locas y divertidas del siglo XX. Sï, ya lo sé, también ocurrieron cosas horribles, pero no es intención de este post que hagamos sangre de una década ya extinta hace más de quince años.
No, lo que me gustaría, y que pienso que puede ser bonito y divertido, es que compartamos recuerdos que vengan a la mente al pensar en aquellos años. No hablo de un informe completo, sino de esos "flashes" que, de vez en cuando, vienen a nuestra memoria, y nos dejan un poso de sonrisa en la comisura de los labios. No ya por el "cualquier tiempo pasado fue mejor", sino por los recuerdos que cualquiera de esos chispazos de memoria puede despertar en la memoria.
Por ejemplo, y para empezar, os cuento el recuerdo que me asaltó ayer, y que dio pie a algunas divertidas conversaciones con ciertos compañeros de trabajo, algún que otro chiste, y una visita a la iTunes Music Store para comprar un disco. Ese recuerdo no es otro que cualquiera de las canciones del incombustible Franco Battiato.
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Yo quiero verte danzar como los zíngaros del desierto
con candelabros encima,
o como los balineses en días de fiesta.
Yo quiero verte danzar como derviches tourneurs que giran
sobre la espina dorsal al son de los cascabeles del kathakali.
Y gira todo en torno a la estancia mientras se danza, danza.
Y gira todo en torno a la estancia mientras se danza.
Y la Radio Tirana transmite música balcánica
mientras bailarines búlgaros,
descalzos sobre braseros ardientes.
En Irlanda del Norte, en verbenas de verano,
la gente anciana que baila a ritmo de siete octavas.
Y gira todo en torno a la estancia mientras se danza, danza.
Y gira todo en torno a la estancia mientras se danza.
En el ritmo obsesivo la clave de ritos tribales,
reinos de hechizos y de los músicos gitanos rebeldes.
En la baja Padana en verbenas de verano,
la gente anciana que baila, viejos valses vieneses.[/spoiler]
Cada vez que escucho alguna de sus canciones, me vuelvo a ver como hace 15-20 años, recuerdo el incipiente interés en la música, así como el desconcierto que me provocaba la lectura de las letras de sus canciones, ¿de que demonios estaba hablando este tipo? ![]()
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Programas de música en televisión, artistas italianos editando versiones en castellano de los vinilos que habién editado en la bota de Europa, la reivindicación de una música popular culta, y el desconcierto al descubrir, en las primeras salidas nocturnas, que la música de la tele no siempre coincidía con la de discos y pafetos. Algunos primeros y patosísimos (en eso no he cambiado nada) pasos de baile al ritmo de alguno de sus himnos. En casa, claro, y cuando nadie miraba.
Aún hoy todo el mundo recuerda a Battiato, y quien más y quien menos es capaz de entonar aquello de "busco un centro de gravedad permanente, que no varíe lo que ahora, pienso de las cosas, de la gente...", Venga, seguro que al leerlo lo habéis entonado, ¿a que sí?
¿Qué chispazos de los ochenta saltan de repente a vuestra memoria?
Beso,
D.

), el encanto de los tebeos ( en aquella época ni sabía lo que eran cómics ), de los juguetes (el cine exin, magia borrás, el cubo de rubick, el skalextric, los platillos de Enrique y Ana, la bota clotilde, que fuerte soy retro total 