Sin ánimo de añadir más controversia al tema que aquí se plantea, bajo mi punto de vista ambas teneis razón.
Por un lado nadie quiere ser del montón, todos queremos tener un algo especial, un toque brillante y único que nos haga destacar. Pero a la vez no queremos ser "objeto de estudio". Queremos ser iguales, y a la vez diferentes. Y, bajo mi humilde opinión, eso es lo que todos somos, iguales pero diferentes. Tenemos los mismos deseos, las mismas ilusiones y frustraciones, aunque con ligeras variaciones. Esas variaciones son las que nos hacen seres únicos y especiales, a ellas nos aferramos y en ocasiones estas mismas son las que nos oprimen.
Con respecto a ser lesbiana antes que mujer, ser mujer antes que lesbiana... creo que sencillamente somos ambas cosas. Nuestra lucha contra lo establecido comienza como conflicto interno, desde la heterosexualidad que se da por supuesta en cada una de nosotras, hasta la apariencia física y los gustos. Pero las mujeres llevan años luchando por su independencia, por su capacidad para decidir, por sus sentimientos. Las mujeres llevan años luchando en esta sociedad patriarcal, donde el hombre es el encargado de la fuerza física y el trabajo, y la mujer queda relegada al área emocional del hogar .
La división entre hombres y mujeres es, como buena parte de las divisiones, algo totalmente artificial y creado para ayudar a los estudios y simplificar las "explicaciones". Es cierto que en muchos estudios se considera la existencia de más de dos sexos, incluso en ciertas culturas se llegan a apreciar tres: hombre, mujer y hombres que actúan y sienten como mujeres. Y estos terceros sexos son una bendición para sus familias.
Pero ahí volvemos a la raíz de lo que, muchas mujeres, feministas y lesbianas, consideran el problema: la mujer nuevamente queda supeditada a lo sentimental, y el hombre que las "imita" es superior a ellas.
Ahora bien, cada cual tiene el derecho y el privilegio de describirse a sí misma como desee, si ante todo es mujer, luchará por ella misma desde una perspectiva más feminista generalizada que una que se autodenomine principalmente como lesbiana. La lástima de todo esto es que todas estamos en el mismo barco, que todas deseamos lo mismo, la normalización, la aceptación, el dejar de necesitar dar explicaciones sobre nuestras vidas, que se acaben el miedo a ser juzgadas. Todas luchamos, de una forma u otra, por lo mismo, por que se nos respete. Pero para que los demás nos vean así, deberíamos comenzar por respetarnos nosotras mismas.
Acabar con los prejuicios, con la falsa idea de los estereotipos, terminar aceptándonos y sentirnos realmente orgullosas de nosotras, tanto por mujeres como por lesbianas. A cuantas nos ha pasado aquello de "salir del armario" (qué poco me gusta esta expresión), y que nos digan "¿en serio?, joder, no lo pareces". No es que existan imágenes preconcebidas, sino que si alguien nos dice eso, si alguna persona se sorprende por nuestra orientación sexual, nos sentimos alagadas.
Pero, ¿acaso no ocurre lo mismo con las mujeres en el ámbito laboral? cuántas veces vemos a jefes autojustificarse por haber contratado a una mujer para cierto puesto, aludiendo la gran competencia de la empleada, o de cuantas conocemos sobradamente preparadas para acabar haciendo un trabajo totalmente nímio.
En fin, que todas estamos en la misma lucha. no permitamos que quienes sean, los hombres, la sociedad, la cultura, la tradición, la familia, quienes sean, no permitamos que nos separen.
"divide y venceras"
un besote, y disculpad la parrafada, me ha debido dominar el espíritu de alguna sufragista cabreada...
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cinéfila, que no cinefilia