En la pared del estudio de Takeko hay una foto de un misterioso tatuaje de un lirio araña dorado- la flor de la muerte que traza el camino al reino de la muerte. Jade está fascinada por esta obra de arte, y decide que ella debe tenerla. Takeko no está muy convencida, Jade desconoce que es la imagen del último tatuaje del padre de Takeko. Jade tampoco tiene ni idea de que las dos mujeres se conocieron hace muchos años.
Hace 10 años Takeko sobrevivió a un terremoto que mató a su padre y dejó a su hermano pequeño con un trastorno disociativo a consecuencia del trauma de ver a su padre morir. En ese momento Takeko decidió seguir los pasos de su padre y convertirse en una artista del tatuaje.




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