Los ves venir, con su camisita y su corbata, dos clónicos difíciles de distinguir uno del otro (¿Los fabrican en serie
?) y como no los esquives cruzando el semáforo en rojo y te dejes pillar vas muerta.
Si alguna conoce estrategias disuasorias, plis, contando.
He intentado:
1) Lo siento, no soy creyente. ¡Craso error, una atea a convertir, perita en dulce, ni se os ocurra!
2) Soy católica. Repuesta: entonces tenemos mucho en común, porque los Evangelios, bla, bla, bla... ![]()
3) La religión no me interesa. Rta: precisamente por eso es importante conocerla. Porque usted creerá al menos en que tenemos un espíritu ¿Verdad? Es precisamente esa espiritualidad la que bla, bla bla,
He probado con: perdone, llevo mucha prisa; no me interesa su iglesia (¡para que, peor aún!); por señas, simulando ser muda, dices que no puedes hablar: ¡que más les da, si hablan ellos como cotorras!; cuando parece que se han desanimado coges el piro pero te entregan los folletos "para que los mires, simplemente".
Uffffff
De momento parece que lo que más les ataca es que seas judía, no sé por que pero es bastante efectivo, algo les pasa en su programa que la mención al judaísmo les sienta fatal.
Si alguna de vosotras sabe otra técnica mejor írvase contarla ![]()



