Hola muchacha,
Antes de nada, no, no eres un bicho raro. A la mayor parte de nosotras nos ha pasado si no es lo mismo, algo bastante parecido.
Lo de contarlo, es una cuestión muy personal, y creo que, aunque saludable en ciertas circunstancias, tampoco es algo tan importante. Habrá gente a quien se lo puedas contar, habrá gente a quien no, y sobre todo, hay un momento adecuado para cada paso.
Lo que sí es importante es que seas honesta contigo misma, que seas sincera y te aceptes. Si has "descubierto" (o has aceptado) una parte de ti, acéptala de buen grado, se quien eres porque eso nunca va a cambiar. Eres la misma chica que se reía y hacía bromas, tan solo ahora eres más consciente de cierta parte de ti, de una característica de ti a la que, muchas veces, le damos una importancia excesiva.
El paso más importante que una debe dar es estar orgulloso de sí misma, de la persona que se es, y cuando sea así te sentirás lo suficientemente fuerte y segura como para comentárselo a tus amigos, como para abrirte ante ellos. Eso sí, ten en cuenta cómo son y ante quien lo haces, porque desgraciadamente en ocasiones hay gente que no son lo mejor que podemos encontrar, y ante los que no es factible la sinceridad. Habrá gente que pueda darte la espalda, seguramente serán pocos, y su ausencia con el tiempo será una bendición, porque hay algunas personas que no merecen que se les considere amigos. Pero para poder ser así, para que ese paso te de un poquito igual, para ese momento en que puedas perder gente, es necesario que te sientas a gusto y bien contigo misma.
Debes tener bien claro, y que no solo quede en palabras, sino que lo sientas así, que ser lesbiana no es malo, que no estás haciendo nada malo. Esto es algo básico y fundamental, algo que te ataca en el momento en el que menos te lo esperas, en el que más segura te sientes. De pronto, a pesar de que el raciocinio y las leyes te den la razón, el sentimiento de poder estar defraudando a aquellos que te quieren pesa. Pero no es así, no hay nada malo. Y cuando esa sensación, esa suciedad (de origen muy variopinto, pero casi siempre por algún erudito vestido con alzacuellos) acuda a ti, recuerda que no haces más que tratar de encontrar o de amar a aquella persona que sea el motivo de tu sonrisa cada mañana. No deseas nada más que amar y ser amado, y en eso no hay nada de malo. Pero sí en negártelo o negárselo a otros.
Creo que "salir del armario" es un paso complicado y farragoso, pero lo es más salir de aquel que te has autoimpuesto. Ser capaz de pensar, de aceptar, de meditar y de poner nombre a aquello que, en cierta manera, te perturba por salirse de aquello preestablecido, es un paso duro. Probablemente pase mucho tiempo hasta que puedas hacer aquello que hacen en las pelis, con las terapias de alcohólicos anónimos, aquello de decir en voz alta "soy lesbiana". Y aún más hasta que lo hagas y no te mueras de vergüenza por lo que acabas de decir.
Con toda esta parrafada, un poquito mal hilada, todo hay que decirlo, tan solo quiero decirte que esto es un proceso de aceptación personal, y que en el momento en el que tú estés preparada para ser plenamente tú misma, lo harás ante aquellos que tú decidas. No hay nada impuesto, no hay tiempos ni estándares en los que nos podamos guiar. Todo es un proceso personal, y cada cual necesita su tiempo para dar los pasos.
Aunque hay una cosa que para mí es fundamental, sé honesta contigo misma y todo será mucho más sencillo.
Mucho ánimo, y ya verás como todo va bien. Todo necesita su tiempo, pero al final hay recompensa, y merece la pena. Te lo digo por experiencia, porque tengo a una de las mujeres más maravillosas del mundo a mi lado (digo "una" por no decir "la", aunque eso es lo que creo). Estar un segundo a su lado hace que todo aquello, todo ese recuerdo de los primeros momentos, de los desvelos y la desubicación, del sincero dolor de corazón por verme perdida, por creerme un bicho raro, merezca la pena.
Un besote enorme.
P.D.: Enhorabuena por haber sido tan valiente para salir de tu propio armario. El resto será mucho más sencillo.