Es un insulto a la inteligencia confundir el impacto que tiene la
homofobia en las personas, como lo tiene el sexismo, con que esos
problemas de salud física y emocional estén causados por una
orientación sexual. Es tanto como pensar que las personas
discapacitadas tienen un problema de integración en lugar de
reflexionar sobre qué barreras ponemos las personas capacitadas y la
sociedad para que no puedan hacer todo aquello para lo que sí tienen
capacidad.
Es una visión muy interesada. Y demuestra que la lectura de toda esa
bibliografía sobre el impacto sobre mujeres, homosexuales y lesbianas
le ha enseñado poco a su autora sobre cómo interaccionan las variable
de salud (según las OMS), género y orientación sexual.
Las mujeres también tenemos ciertos problemas de salud, que no son
inherentes a nuestra dotación cromosómica, hormonas, etc., tanto como
a las demandas que se realizan sobre nosotras en una sociedad que nos
trata como ciudadanas de segunda clase.
Las lesbianas, gais, transexuales y bisexuales no tenemos problemas de
salud debido a nuestra sexualidad. Vivimos el efecto que tiene que
nuestra sociedad decida que un comportamiento es mejor que otro, y
ejerza toda la presión posible para obligar a que todas y todos nos
comportemos bajo un patrón de conducta único, de cierta
heterosexualidad coitocéntrica que oprime tanto a mujeres como a
hombres.
La revista U ha demostrado con el apoyo de su director al artículo de
la psiquiatra Inmaculada Escamilla, que están haciendo apología de la
homofobia, de forma institucional. Utilizan esta revista para
convencernos de que la adopción de niños y niñas por personas gltb es
algo nuevo y perverso, en lugar de una realidad que ya se produce y
que busca proteger a los menores del desamparo que puede suponer
perder a unas de sus madres o padres. No hay ninguna ley que impida
que las personas gltb adoptemos a nivel individual, ni tengamos hijos.
Por mucho que se empeñe Rouco Varela, no somos estériles.
Recordar a toda la población que el grupo de personas entre las que
está aumentando escandalosamente los contagios de VHI/SIDA no son las
lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, son las mujeres
heterosexuales casadas.
No me parece casual que la revista U publique este artículo en la
semana que la derecha se pone dura, al compás de la iglesia y de todos
sus imanes, predicando la homofobia, que las mujeres perdamos derechos
en la reproducción asistida y el aborto…
No nos dejemos engañar por títulos, una psiquiatra también puede
servir para hacer política, olvidando la rigurosidad de los estudios y
de lo que dicen, centrándose en la información que interesa. Si las
personas adolescentes han sufrido humillaciones, odio, castigos,
exclusión social… ¿no tiene que mostrarlo su salud física y psíquica?
Observar los datos de otra manera es inducir a pensar que
somos “antropológicamente distintos” en palabras de la Conferencia
Episcopal. Muy parecido a lo que podríamos extraer de este artículo.
No es nada casual que así sea.
Invitamos a quien quiera leer literatura científica a consultar las
fuentes de: American Psychiatrist Association y American Psychologist
Association. Así como, comprobar que la fecha en la que estas
organizaciones desclasifican la homosexualidad como enfermedad es 1974
y no 1980 como afirma Inmaculada Escamilla, después de 16 referencias
bibliográficas.
Es la línea de pensamiento del odio. Nada cristiano por otra parte,
pero claro, igual es que ustedes piensan que las personas
homosexuales, lesbianas y transexuales no merecemos las mismas leyes o
los mismos derechos.
RQTR Manifiesta
- Que este artículo es homófobo y que atenta contra los derechos
de los alumnos y alumnas a quienes va dirigido.
- Que hace apología pseudo científica del odio y la
discriminación
- Que existen lazos obvios entre las afirmaciones de la derecha
más rancia, la iglesia y los medios que los publican.
RQTR pide:
- Que se publique esta carta en la revista U.
- Que se revisen las afirmaciones que se hacen la misma y se
retracten.
- Que esta revista no se distribuya en las Universidades hasta
que así sea.
Para ello, enviad cartas de protesta al correo: u@estrenos21.com y al
fax 91 577 91 09
Raquel Platero
Presidenta rqtr
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