
Confieso que siempre existe en el mundo una persona que espera a otra, y yo llevo toda la vida esperándote

Confieso que pequeña siempre fui para lo grande que tu siempre fuiste para mi

Confieso que amé tus cosas buenas y las malas podría superar

Confieso que el alma se cura con la alegría y se enferma con la tristeza, déjame curarte

Confieso que quien no perdona, no es feliz

Confieso que los perdones y las oportunidades no cambian el pasado, pero sí el futuro

Confieso que es natural tener miedo a sufrir

Confieso que el miedo a sufrir es peor que el propio sufrimiento

Confieso que el miedo impide dar pasos hacia delante

Confieso que conozco tus sueños

Confieso que nunca abandonaré el camino de los míos

Confieso que nunca desistiré de mis sueños

Confieso que contigo no habría camino largo, mi sueño quedaría cumplido

Confieso que he aprendido que sólo se vive cuando se ama

Confieso que sufrir y llorar forman parte de amar y de VIVIR

Confieso que estaba tan centrada en el pasado y en el futuro, que olvidé el presente y la felicidad de las pequeñas cosas

Confieso que siento que haya tenido que pasar esto para comprender que no hay que luchar por cambiar las cosas que no son como deseas, sino que hay que aprender a desearlas como son

Confieso que he aprendido que no hay en la tierra felicidad alguna que se iguale a alcanzar la libertad perdida

Confieso que mereces amar y hacer lo que quieras

Confieso que tengo fe absoluta en que donde existe amor verdadero siempre pueden producirse milagros!!

Confieso que "sólo una cosa hace que un sueño sea imposible: el miedo a fracasar"

Confieso que " el pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; y el realista ajusta las velas"