El amor, como yo lo entiendo, es algo muy distinto, es una elección. No estás sujeta a alquimia ninguna, nada que nuble tus sentidos, nada que te ate más allá del puro sentimiento y de tu deseo de hacerlo crecer, de comprometerte con la otra persona... o no. Evidentemente es muy diferente y como tal se vive, pero en todo caso no deja de ser absolutamente maravilloso y por supuesto que ni la pasión ni el deseo le resultan ajenos (como parece pensar alguna), tal vez vividos de una forma más consciente si cabe... más plena. Y claro que habrá momentos más o menos intensos como en cualquier relación duradera, sea de la índole que sea, pero no por ello tiene que ser una vivencia más aburrida... casi que diría que más bien al contrario, eso sí, requiere esfuerzo y aún así el éxito no está garantizado como imagino que, tristemente, casi todas hemos podido comprobar. Por desgracia, parece ser que como diría sabina "el amor es eterno mientras dura"... aunque a una le encantaría comprobar que dura lo suficiente.. ni un minuto más... ni uno menos ![]()
No sé por describirlo de alguna forma más gráfica y sip un tanto simple sorry (normalmente no doy pa ná pero a estas horas menos)
sería como la diferencia que hay entre un castillo de fuegos artificiales y una noche despejada dónde contemplas todo el firmamento... Ambas cosas muy diferentes pero las dos maravillosas y dignas de ser vividas con la misma intensidad y entrega.
Este día, trasteando por esta red, descubrí este pequeño relato en una web, desconozco su autoría:
No parece que lo que viene a continuación esté en boga ahora mismo. Las relaciones se parecen a la sociedad en la que vivimos: son de usar y tirar. Al más mínimo contratiempo o dificultad, las tiramos a la basura y las remplazamos por otras.
Una mujer fue a visitar a una sabia consejera y le dijo que ya no quería a su pareja y que pensaba dejarla.
La sabia la escuchó, la miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:
"Ámala". - luego se calló -
Pero es que ya no siento nada por ella. "
"Ámala" - reiteró la sabia -.
Y ante el desconcierto de la visitante, después de un oportuno silencio, la anciana sabia agregó lo siguiente:
Amar es una decisión, no un sentimiento.
Amar es dedicación y entrega.
Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor.
El Amor es un ejercicio de jardinería:
Arranca lo que hace daño, prepara el terreno, siembra, sé paciente, riega, procura y cuida.
Estate preparada, porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, más no por eso abandones tu jardín.
Ama a tu pareja, es decir, acéptala, valórala, respétala, dale afecto y ternura, admírala y compréndela.
" Eso es todo, Ámala".
Venga a opinar...
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