Crímenes de Odio en Argentina

No son crímenes comunes. Matan por odio. Con saña y violencia en muchos casos mutilan a sus víctimas en los genitales, golpean sus rostros hasta desfigurarlos o tajean sus manos como una "marca". Son signos típicos de un crimen homofóbico. El ambiente gay, especialmente el porteño, se encuentra en estado de alarma por los casos recientes de asesinatos de miembros de la comunidad homosexual atribuidos a integrantes del círculo de los taxiboys. Sin embargo, este tipo de homicidios se vienen produciendo desde hace años en todo el territorio nacional, pero especialmente en la que podría denominarse la "zona de riesgo" gay porteña, donde se han cometido la mayoría de estos crímenes con contenido homofóbico evidente por la forma en que ultiman a las víctimas. En los alrededores de la avenida Santa Fe, desde el bajo hasta Pacífico, coinciden varios datos que es necesario tener en cuenta, ya que allí se concentran la mayoría de los pubs, bares, restaurantes y boliches que convocan a la comunidad homosexual en la Ciudad de Buenos Aires, y que sobre Marcelo T. de Alvear entre Callao y Pueyrredón es la zona más caliente donde los taxiboys caminan la calle en búsqueda de clientes. A ello hay que sumar a los acompañantes masculinos que publican su oferta en diarios e Internet. El presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), César Cigliutti, explicó que los ataques contra gays cometidos por amantes contratados pueden explicarse por la homofobia que, paradójicamente, se registra en el círculo de los taxiboys. "A nosotros nos preocupan los crímenes de odio, en general. Están caratulados también así por Amnistía Internacional, y entre ellos existe la homofobia, desde hace dos años, que llega hasta el asesinato, pero que también se manifiesta en persecuciones, bromas e insultos. En el caso de los asesinatos, están involucrados tipos que se hacían pasar por taxiboys, y prometiendo el servicio lo que hacen es asesinar a las víctimas". Rápidamente Cigliutti deja en claro una diferencia: "A nosotros no nos interesa hablar en contra de los trabajadores sexuales, que quede claro, ya que normalmente muchas travestis terminan golpeadas o asesinadas. Lo que queremos que quede en claro es que hay taxiboys homofóbicos, pero eso no involucra a todos los trabajadores sexuales, ya que si bien muchos viven de ese servicio, son sólo algunos los que odian a los homosexuales y por eso los atacan con tanto saña, como ocurre también con homofóbicos que no integran ese círculo. Hay homofobia ahí como en los otros ámbitos de la comunidad". Los ataques sexuales "son una práctica que desgraciadamente sucede en la comunidad gay", remarcó Cigliutti. Varios taxiboys, manteniendo obviamente su anonimato, se mostraron preocupados por la baja en la demanda de trabajo debido al temor y falta de seguridad de los clientes, remarcando la diferencia entre las distintas clases de hombres que ejercen la actividad y cargaron las culpas en quienes trabajan en la calle. "No todos somos así. Los de la calle es posible que roben, se escudan en nuestro laburo para robar", manifestó Facundo, un taxiboy que atiende en su departamento privado, quien dijo que en los últimos tiempos su trabajo cayó un 40 por ciento debido a la repercusión que tuvieron los asesinatos de gays. Los oferentes de sexo gay consultados coincidieron en que los hechos criminales afectaron negativamente su trabajo, aunque resaltaron que quienes matan por odio o roban a clientes son "asesinos o ladrones disfrazados de taxiboys", que "generalmente trabajan en la calle". Los riesgos que enfrentan quienes están interesados en contratar amantes ocasionales llevaron a que en los últimos tiempos se registrara un cambio en la forma de contactar acompañantes sexuales. Investigadores policiales que trabajan desde hace años en crímenes en el seno de la comunidad gay aseguraron que cada vez son menos los hombres que buscan amantes en la vía pública y más los que utilizan Internet para conocer gente, tanto a través de páginas web de servicios sexuales como en chats de homosexuales, así como los avisos publicados en periódicos y revistas. Fuentes de la División Seguridad Pública de la Policía Federal señalaron al respecto de estos crímenes que "la prostitución, tanto masculina como femenina, es la misma de siempre, y avanzó en la medida que los medios de comunicación avanzaron. Hoy se puede hacer un 'levante' chateando en Internet, y ésas, junto a la oferta en medios impresos, son alternativas que nos ponen a nosotros en un lugar complejo, en que debemos explorarlas para mejorar y optimizar nuestra tarea. Que quede claro que ofrecerse en Internet es lo mismo que tener una prostituta o taxiboy en una esquina ofreciendo sexo". Además, las fuentes policiales remarcaron que "la comunidad homosexual debe tomar conciencia de que no es posible dejar de lado, en ese sentido, el tema de la promiscuidad, ya que exponiéndose a traer a su casa a cualquier 'candidato' se corre el riesgo de llevar un delincuente. Si uno busca donde aparecen los crímenes y hace un mapa -como el que nosotros ofrecemos- es muy particular la zona delimitada, porque la mayoría de quienes allí viven tiene la posibilidad de tener un departamento, buenos ingresos, etcétera. La comunidad homosexual tiene que estar alerta a no promover situaciones que los exponga, ya que es la mejor manera de prevenirse". Para la CHA, el "tema de la promiscuidad es un discurso equivocado. Se lo usa para estigmatizar con el tema sida, y es necesario que se tenga en claro que te puede pasar una vez en la vida y terminás asesinado. Hay personas que consumen mucho el servicio de trabajadores sexuales, tanto taxiboys como prostitutas o travestis, pero en el caso de los asesinatos de miembros de la comunidad gay y los travestis se dan en muchos de ellos características que los enmarcan con la homofobia existente en algunos sujetos, pero no en todos". Travestis en la mira Los crímenes homofóbicos -desde feroces golpizas hasta la muerte- cometidos contra los travestis son lamentablemente mucho más habituales que contra el resto de los miembros de la comunidad GLTTB. Además, según fuentes policiales, la distribución geográfica de los asesinatos de travestis no encuentra, como en el caso de los gays, un patrón uniforme. "La gran mayoría de los travestis asesinados ejercía la prostitución, y si bien en muchos casos la muerte se produjo tras peleas con los 'clientes' por no querer pagar por los servicios sexuales, otro número significativo de crímenes se produce sin que medie motivo alguno de discusión", reveló una fuente policial. Por contrapartida, son pocos los casos de crímenes que involucran a travestis que no ejercen la prostitución. No hay casi rincón del país donde no se haya cometido algún asesinato de travestis con trasfondo homofóbico. Los anales periodísticos registran un sinfín de casos de similares características, donde la falta de móviles económicos o pasionales para los crímenes indican que la muerte, en muchos casos perpetrada con saña, se relaciona directamente con la orientación sexual, tanto en zonas marginales como en grandes urbes. El ejercicio de la prostitución en la calle pone a muchos travestis en situación de riesgo constante de ser víctimas de crímenes, tanto hechos delictivos como robos, golpizas y lesiones tras disputas por fines económicos que pueden derivar en la muerte, así como de aquellos relacionados con la fobia a su orientación sexual

Comentarios

Todavía no hay comentarios. ¡Deja el primero!

Deja tu comentario

Los comentarios se publican cuando los revisamos.