Os digo, os prometo, que la Luna estaba ahí, brillante, hermosa como solo ella puede estar ahí arriba. Dueña y señora del cielo en la noche, alumbrándolo todo, contemplando el infinito, protegiendo a sus hijas las estrellas e iluminándonos a nosotr@s pobres mortales.
De pronto., una mancha se poso sobre ella, todo enmudeció, quedo callado, pues la Luna se apagaba, se hacia pequeña, algo la estaba poseyendo sin poder hacer nada para impedirlo.
El cielo se alboroto primero, no podían explicarse las estrellas lo que sucedía, su madre estaba siendo apagada. Dios que sacrilegio!!!! ¿quién podía osar tocar la Luna y no solo tocarla, sino que hacerla desaparecer del cielo, apagar su brillo y enmudecer su canto, su llanto, su belleza, su?
Cada vez esa mancha era mayor, y su brillo menor, las estrellas que alborotadas gritaban, lloraban, quedaron mudas, en silencio, pues no podían dar crédito a sus ojos, igual que yo no podía dejar de mirar atónita como mi madre Luna era tragada por la oscuridad, para sumirnos a nosotr@s mism@s en esa oscuridad que la absorbía y callaba por momentos.
Un poquito, luego otro más, ¿es que nadie podría parar esa mancha en el cielo que crecía y se tragaba la luz más grande, brillante y mágica del cielo?
Mis ojos no daban crédito a lo que veían, pues por más que estaba anunciado que hoy la Luna quedaría oscura, sin brillo por un instante, era tal la agonía, tal sentimiento el que mi corazón sentía al contemplar tal agonía., que yo también enmudecí junto a las miles de estrellas que el cielo cubrían.
¿Una nube? No, no podía ser, pues el cielo estaba despejado, brillante, limpio como nunca lo estuvo, como no recuerdo que estuviera en mucho tiempo, y ella tan brillante, tan limpia, y tan oscura después, cubierta por esa mancha que se la tragaba, que la sumergía en la oscuridad.
Poco a poco desaparecía, moría, se marchaba consumida por ese negror de la noche, para no dejarnos contemplarla, para no dejarnos verla.
Ya no esta, no queda nada, tan solo un cielo triste, lloroso, lleno de estrellas huérfanas que han perdido a su madre, lleno de almas que lloran a la que fue su confidente en frías noches, en tristes o alegres veladas.
Ya no esta, ha sido consumida por el negror de la noche, por esa mano negra, oscura que se la ha llevado para dejar el cielo enmudecido y consumido en un inmenso dolor por la perdida de su mayor tesoro.
Todo negro, sumido en la oscuridad, lleno el cielo de estrellas, pero sin la más hermosa de las luces que por allí habitan. Por más que miro ya no puedo distinguirla, ya no la encuentro en ese negro cielo cubierto de estrellas tristes.
¿Volveremos a verte madre Luna? ¿dónde estas que no puedo contemplarte, divisarte en este cielo que se esta apagando y consumiendo?
Como si ellas mismas murieran al ver a su madre desaparecer, las estrellas se están apagando, quizás no me creáis, pero este cielo que estaba lleno de estrellas ya no es más que un mero recuerdo, las estrellas se marchan, ¿acaso estarán muriendo llenas, presas de la tristeza que su corazón embarga?
El cielo esta negro, de luto, porque la Luna ya no esta en el, ya no lo alumbra. Mi corazón esta en un puño, quiero que vuelva, ya dura demasiado, no la veo, la he perdido, no sé si miro en la dirección correcta, si estaba más arriba, o era un poquito abajo, acaso a la derecha o a la izquierda del punto al que miro esperando que aparezca de nuevo.
Tensión, angustia, desconcierto., vuelve ya madre Luna!!!!!!!!
Tic, tac, tic, tac, tic, tac, escucho el reloj del salón, pero nada, no se ve, se ha perdido en el infinito, en el universo, ¿acaso no encuentra el camino de vuelta? ¿acaso se perdió en esa oscuridad de la envolvió y no puede regresar?
Esperar, un segundo, parece, si es ahí donde estaba, ahí, mirar arriba, en el cielo, otra vez un rallito de Luna, una pequeña ráfaga de luz, débil, pequeña, casi imperceptible. ¿será.?
Tic, tac, tic, tac
Dios mío, ahí esta, ha vuelto, ufff, creí que no volvería a verla más, pero muy lentamente, poco a poco, vuelve a vivir la que es la dueña de la noche, la madre de todo ser que ella habita, confidente, amiga, guía., madre al fin y al cabo.
Vuelve a nacer, es como si resurgiera, más bonita, más hermosa, y eso que tan solo es un haz de su brillo lo que aún se contempla, lo que se puede vislumbrar.
Aun lucha, valiente ella, contra esa oscuridad que se quería apoderar de ella y arrebatárnosla, pero no, ella es más fuerte, más poderosa, su brillo es eterno, perpetuo, azul, blanco, está ahí, con más fuerza, diciendo que por muy oscura que sea la noche y poderosa la sombra que ocultarla quiera, ella siempre volverá a la vida para guiarnos, acompañarnos en nuestro navegar, escucharnos, llorar a nuestro lado, reír con nosotr@s..., nos demuestra que su amor por nosotr@s es tan fuerte, que vencerá sea cual sea el enemigo a batir.
Mi corazón que estaba en un puño se relaja, pues ya vuelve a estar ahí, poquito a poco vuelve a la vida, y con ella el cielo vuelve a llenarse de estrellas, de felicidad.
Todo se alborota, y resurge la vida. Si, realmente esta hermosa esta noche, preciosa, exultante, pues ha vencido al mal que quería arrebatárnosla. Ha vuelto a la vida para seguir a nuestro lado, porque nos quiere tanto como nosotr@s a ella. Por eso no han podido con ella.
Tranquil@s ahí esta de nuevo, todo quedo en un susto, por fin ha vuelto.
Shhhhh, ya es tarde, ahora que vuelve a nacer, ya más tranquila después de haber contemplado este milagro, mi alma poco a poco se duerme, poquito a poco queda mecida entre los brazos de esta nueva Luna que ha vuelto a la vida y llena al cielo de un nuevo color, de una nueva vida.
Ahí esta, para que mañana podamos contemplarla de nuevo.
Realmente eres hermosa madre Luna. TE QUIERO., OS QUIERO FAMILIA
Sabeis? Por un segundo era como ver al Sol nacer, pero no era el quien venia, sino su hermana la Luna. El cielo se torno de un azul precioso. Un azul que contemple una vez junto a la mujer a la que amo y ya me ha olvidado, pero., en fin, eso ya es otra historia.

