(Noticia del 20 minutos)
El Ejército de los EE UU estudió fabricar una bomba
para provocar la homosexualidad en el enemigo y con
ello «minar la moral y la disciplina» de las tropas,
según un documento secreto que acaba de salir a la
luz. La idea era lanzar agentes químicos capaces de
alterar las hormonas y hacer que los soldados se
sintieran «irresistiblemente atraídos entre sí».
Parece una broma, pero el proyecto fue presentado con
toda seriedad al Pentágono en 1994, con un presupuesto
previsto de 7,4 millones de dólares para el desarrollo
y producción masiva durante seis años de esta arma y
otras no menos descabelladas.
El documento Productos químicos para el hostigamiento,
irritación e identificación de los malos partió de una
base aérea en Ohio e incluye también la posibilidad de
rociar a los enemigos con una sustancia que provoque
halitosis «grave y continuada» o mal olor, para
hacerlos «fácilmente identificables». También propone
colocar colmenas en sendas usadas por el enemigo y
rociarles un producto químico que vuelva locas a las
abejas y las haga picarlos a discreción.
¿Alguien comprende el mundo?
