Los años ochenta del pasado siglo XX trajeron a la humanidad el primer caso evidente de SIDA, aunque la enfermedad era entonces desconocida, apareció en la capital del entonces Congo belga, Kinshasha, en un paciente al que se le extrajo suero. En 1978, se detectó en San Francisco, EE.UU., el primer enfermo de sida, un homosexual.
En 1981, se describió, por primera vez, el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) en varones jóvenes y homosexuales que padecían sarcoma de Kaposi (células cancerígenas y malignas en los tejidos situados debajo de la piel o en las membranas mucosas que revisten la boca, nariz y ano) y/o neumonía por Pneumocystis carinii (microorganismo que frecuentemente ataca los pulmones de las personas cuyo sistema inmunológico está dañado). El dato venía de Michael Gottlieb, de la Facultad de Medicina de la Universidad de California, que observó extrañas infecciones en jóvenes homosexuales sanos.
Ambas enfermedades ya eran procesos conocidos. El sarcoma de Kaposi se había encontrado en pacientes del área mediterránea y la neoumonía se había observado, previamente, en pacientes inmunodeprimidos por procesos como los linfomas y leucemias.
Este hecho alarmó a los médicos e investigadores porque los afectados estaban, aparentemente sanos y sin ninguna enfermedad de base. El descubrimiento reveló que los pacientes presentaban un cuadro de inmunodeficiencia con disminución de linfocitos CD4, lo que se viene llamando Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.
Poco tiempo transcurrió hasta observar el mismo cuadro en usuarios de drogas por vía parenteral, hemofílicos y personas a las que se les había realizado una transfusión de sangre.
Al principio, se pensó que el causante de la enfermedad podría ser un agente infeccioso, y más específicamente, un retrovirus por dos razones: el único agente conocido capaz de infectar células T era un retrovirus que se transmite a través de contactos sexuales y sanguíneos y porque el retrovirus conocido como "virus de la leucemia feina" puede causar inmunodepresión.
La creencia inicial acerca de que ésta enfermedad se restringía a los homosexuales llevo a algunos autores a denominarlo "Síndrome de Inmunodeficiencia relacionada con los homosexuales". En agosto del mismo año, 111 casos similares habían sido reportados al CDC.
Cuando en 1981 se publicó el primer informe oficial sobre la enfermedad que ahora se conoce como SIDA, nadie se hubiera imaginado que pasaría ser la epidemia más devastadora en la historia de la humanidad. Era inimaginable que el SIDA se propagaría con tal rapidez que en sus primeros veinte años infectaría a 58 millones de personas, de las cuales 22 millones han fallecido ya por esa enfermedad.
Entre las victimas de esta epidemia se encuentra hombres y mujeres de toda clase y condición