Os copio una cosilla q escribí en mi blog hace tiempo... y x si no se me nota... sí, estoy muy rayada...
¿por qué la gente deja de querer? o ¿por qué la gente deja de luchar? ¿por qué, sin que se pueda hacer nada para evitarlo, se deja de sentir?
El amor, los sentimientos que provoca, la pasión que logra crear, todo en conjunto da tanto miedo precisamente por eso... porque un día, sin más, sin razón ni explicación, desaparece. Y yo tengo miedo, tengo tanto miedo...
Estoy enamorada, y lo sé. Soy felizmente correspondida, también lo sé. A pesar de lo difícil que es ante nuestras circustancias, lo hemos hecho, pareja consolidada... Pero pasa que a veces piensas en cosas, analizas la situación, te levantas más torcida un día que otro y te preguntas si merece la pena... y hasta ahora me merece la pena, claro que sí... Pero el miedo, ese miedo a dejar de sentir... sigue ahí, y yo no quiero dejar de sentir, porque ahora, y por primera vez en mi vida, soy feliz con alguien, y quiero que siga siendo así.
En todas estas idas y venidas de comeduras de cabeza llegué a una solución-conclusión... dejarlo estar. Nunca me gustó demasiado lo del carpe-diem, pero en este caso creo que es la mejor manera de sobrevivir... Trataré no pensar en ello, y cuando el miedo vuelva a aparecer lo utilizaré para sentirme viva, porque si tengo miedo es porque tengo algo que perder.
Siento, luego existo.
Hoy siento, y te voy a querer cada día como si fuera el último en el que fuera a hacerlo.
...
Cómo sabes cuando has dejado de sentir?