Libro que saca, libro que se publicita vía mail a miles de personas a través de sus filiales. Como he militado un tiempo, se ve que no me han dado de baja en sus listas y me llenan el buzón con SPAM de la Gimeno "sugiriéndome" que compre su libro. Y quienes aún militan y van a su sede se sienten obligad@s a comprarlo. No porque se le obligue, claro está, sino por quedar bien, por evitar comentarios irónicos, ser mal vist@, etc. 
Esto es mezclar malamente las churras con las merinas en beneficio propio, lisa y llanamente. Una poderosa maquinaria de marketing en usufructuo propio - que no de la asociación que presides -, y ¡hala, a vender a destajo!
Es impresentable, francamente. Y pensar que hay escritoras de calidad - a mí Su cuerpo era su gozo me aburrió hasta el bostezo - que no logran dos líneas en los medios, ni tanto menos tienen a mano una organización poderosa que le hace el trabajito de promoción machacante.
Mú mal, Gimeno, pero que mú mal... 