En el seminario,homosexuales y hasta lesbianas.

En el seminario, homosexuales y hasta lesbianas, admite Quintín López Cessa. El vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, Mexico señala, sin embargo, que una vez “detectados”, los gays son corridos de esos monasterios; acepta que él se ha enamorado “un poco”. Para López Cessa, uno de los elementos para el perfil sacerdotal es que debe existir identificación sexual como varón. Conllevar un matrimonio junto con el sacerdocio será cuando “Dios lo ilumine y la Iglesia lo decida”, aseveró el vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, Quintín López Cessa, pues en este momento –puntualiza-- la disciplina de la Iglesia latina estipula el celibato. En su tradicional rueda de prensa dominical, un sacerdote relajado y ameno –tanto que estalló en risas ante el cuestionamiento de las veces en que le han propuesto cambiar la sotana por la investidura de jefe de familia-- aceptó que alguna vez en su vida conoció “un poco” el enamoramiento. “(Risas) ni una (petición de matrimonio), que me case ninguna, que me meta en una relación más allá de lo que es, sí, (porque) hay gente que te dice que te quiere mucho, pero proposición matrimonial, en veintitantos años, nadie, nadie.” En esta ocasión, las preguntas de los reporteros se enfocaron más hacia la disyuntiva de la elección entre el sacerdocio y la vida en pareja, sin embargo, el católico despejó las dudas en cuanto a su vida personal corresponden. “A estas alturas yo creo que ya no (contraer matrimonio). Yo cuando me iba a ordenar, conocí muy bien lo que es el matrimonio y logré conocer un poco lo que es el enamoramiento, me di cuenta que había que decidir. Quizás en ese momento, si hubiera habido las dos opciones, a lo mejor sí, ya a estas alturas, después de veintitantos años, yo creo que ya tiene uno un estilo de vida que ya no...”. Respecto a la postura de la Confederación Episcopal Mexicana (CEM) para combatir la pederastia por parte de los clérigos en los que se ha detectado tendencias homosexuales –se hace a través de la expulsión de miembros que presenten esa preferencia-- Quintín López Cessa aseveró que siempre hay casos así, sin embargo, al convivir en comunidad dentro del seminario, se detectan los posibles casos. “Hay quien no lo manifiesta y pueda tener la tendencia, pero siempre ha sido un criterio. Uno de los elementos para el perfil sacerdotal es que haya una identidad sexual, que te identifiques como varón. Cuando se detecta eso (la homosexualidad) siempre se ha pedido a un alumno que deje el seminario, entonces, ha pasado”. En este sentido, agregó que los aceptados en el seminario no solo presentan una capacidad intelectual, sino también una identidad como persona, aunado al servicio brindado respecto al apostolado. “Yo me acuerdo que nos ponían un poquito de relajo y señoras que llegaban (y decían) ‘es que a mi hijo no le gustan las mujeres y lo admiten en el seminario’, no, lo primero es lo primero”, indicó, mientras los representantes de los medios de información estallaron en risas. Asimismo, los obispos tienen que estar atentos para detectar este tipo de casos –dijo-- ya que “el hecho concreto es que se han colado. Hay homosexuales que inmediatamente los identificamos, lesbianas, hasta su porte, su manera de ser. (...) aquí tenemos que ser más cuidadosos, más atentos y más definitivos”.

Comentarios

Todavía no hay comentarios. ¡Deja el primero!

Deja tu comentario

Los comentarios se publican cuando los revisamos.