Trabajas a horas extrañas.
Te pagan mucho para mantener al cliente feliz.
El cliente paga mucho pero tu chulo se lleva casi todo el dinero.
Cobras por hora pero tu tiempo se alarga hasta que termines.
No estas orgulloso de lo que haces.
Te recompensan por crear fantasías para tus clientes.
Es difícil tener una familia.
Tu trabajo NO te satisface.
Si el cliente te sacude, tu chulo simplemente te envía a otro cliente.
Te da vergüenza decir a los demás lo que haces para ganarte la vida.
La gente te pregunta "En qué trabajas?" y NO puedes explicarlo.
Tu familia NO te comprendería ni tan siquiera te reconocería en una reunión.
Tus amigos se han distanciado de ti y ya sólo vas con otros "profesionales".
Tu cliente te paga la habitación del hotel además de por las horas.
Tu cliente siempre quiere saber cuanto cobras y que haras por ese dinero.
Tu chulo lleva coches bonitos como Mercedes y BMWs.
Tu chulo te anima a beber para que puedas vivir con ello.
Sabes que tu chulo cobra más de lo que vales, pero si el cliente es tan tonto como para pagarlo, NO es tu problema.
Cuando vas a ver a un cliente estas perfectamente, pero cuando vuelves, pareces salido del infierno.
Valoran tu "capacidad" con horribles pruebas.
El cliente siempre quiere pagarte menos y, a la vez, espera que hagas maravillas.
Cuando descuentas la comisión, siempre te preguntas si NO podrías encontrar un chulo mejor.
Cada día te levantas y te dices: "NO voy a estar haciendo esto toda mi vida".
¡Qué trabajo tan duro!