Felicidades a los Gays y las lesbianas

Chicago,29/02/2004 Por la Dra. María E. Flores Ascencio Llama la atención que la comunidad de homosexuales -gays y lesbianas- hayan celebrado el fin de semana con su característico modo de vestir y "escandalizar" a quienes siempre los han criticado. Si bien es cierto que para los "tolerantes" que estas personas puedan, en la intimidad de su hogar, realizar los sueños amorosos sin temor al encarcelamiento, nos alegra; también es cierto que en momentos de triunfo y realización debe hacerse un análisis congruente y verdadero de su postura ante la sociedad a la que pertenecen. Es muy difícil romper con los viejos modelos de la vida incrustados en una sociedad victoriana, donde lo "correcto" es impuesto por gentes cuya mentalidad no analiza el trasfondo humano, sin embargo, debemos reconocer que las preferencias sexuales le competen sólo a quien las vive. Es una postura cómoda ignorar la preferencia sexual del esposo, los hijos y los amigos, sin embargo, con eso no se logra nada ni se cambia la realidad; la diversidad es la único verdadero en este mundo maravilloso y debemos a aprender a aceptar a toda la raza humana tal como es; no es con la crítica y el señalamiento como se vivirá un mundo mejor, es a través del reconocimiento y la aceptación de la forma de vida que cada cual escoge. Sin embargo, como antes mencioné, una vez realizado un avance, de dichas personas debe reconsiderarse que la exhibición sin sentido de su preferencia; no los favorece ni los dignifica; es cierto que, anteriormente su forma de expresar su diferencia sexual como medio de rebeldía y confrontación tubo un resultado; llamar la atención para en forma grotesca para escandalizar a los más reacios les dio notoriedad, pero en ese momento de reconocimiento y avance debe reconstruirse el fin verdadero de su postura ante la convivencia humana. Creo fehacientemente que los seres humanos que han librado esta larga batalla deben ser reconocidos y tratados como personas y no como una caricatura o como un remedo humano y es allí donde la comunidad gay debe reacomodar su comportamiento y forma de vida para ser en forma breve y gradual, reconocida e incorporada de forma natural al verdadero acontecer diario. Si bien es cierto que el proceso requiere de toda la madures, conciencia y dignidad por parte de todos los involucrados, recobrar la dignidad y dignificación de su forma de vida para el reconocimiento que estos seres humanos merecen, será una batalla nueva. Reciban un saludo muy especial de alguien que considera que toda forma de expresión amorosa, humana y digna, merece ser vivida.

Comentarios

Todavía no hay comentarios. ¡Deja el primero!

Deja tu comentario

Los comentarios se publican cuando los revisamos.