a lo mejor estoy pecando de inocente, pero creo que se están mezclando temas. Por un lado está el ser femenina. A ver, por ser lesbiana no vas y te cortas el pelo y te compras un camión, decides que solo escuchas a Melissa Etheridge y que los hombres son el enemigo. Evidentemente, hay de todo, las hay más femeninas, menos femeninas, a las que les gusta el pop en inglés, quien prefiere en castellano, quien prefiere la copla y a la que le gusta el New Age (aún existe,no?), las hay más altas, más bajas, las rubias, las morenas... vamos, tan variadas como personas en el mundo.
Y con eso llegamos a la segunda parte del tema, que cada una lleva su vida como buenamente puede y quiere. Es cierto que la visibilidad nos hace mucho bien a todas, pero nos olvidamos que esa lucha es para la libertad. Y si una decide que prefiere no comentar su vida, porque, seamos sinceras, aún hay mucho retrógrado, pues es su decisión. Y si otra decide que quiere pregonar a los cuatro vientos que es lesbiana, pues me parece estupendamente. Vamos, que lo que digo yo es que cada una tenemos que ser libres para hacer lo que queramos, para ser nosotras mismas, y que si, en algún momento, algún factor o detalle de nuestra vida nos causa quebraderos de cabeza, es entonces cuando hay un problema, porque esa mujer no está bien, porque no vive, sino que sobrevive.
De todas formas, cada una de nosotras tenemos una situación, una personalidad y una vida, por lo que los tiempos para decir las cosas, para salir del armario, ya sea con tu familia, en tu trabajo o con la vecina, son diferentes. En mi caso, prácticamente todo mi entorno lo sabe, excepto mi casera, que tiene pinta de, además de hortera, retrógrada, así que evité comentarios... bueno, la verdad es que tampoco había ninguna cláusula en el contrato que exigiera que contara nada al respecto. Pero bueno, yo se lo conté a mi madre no por el mejor de los motivos, se lo dije a mi hermana, en un momento difícil, y ahora lo dejo caer con el resto de la familia por aquellas preguntas de qué bien te veo y cuanto hablas de esta chica, y con mis amigos, algunos se perdieron en el proceso, otros me dijeron, ah, pues mira. Pero mi situación es privilegiada, vivo fuera del seno materno, con lo que no tengo que dar explicaciones, y los amigos... buenos los de verdad aún están.
Por eso, tampoco tenemos que fusilar a las mujeres homosexuales que sean femeninas y que no lo pregonen a los cuatro vientos, porque ellas han de vivir su vida, tal y como deseen, y nadie, ni tan siquiera su pareja a mi entender, puede obligarles a que actúen de otra forma.
Tal vez habría que pensar más en los clichés, y en por qué el comentario de "Aah, pero ¿eres lesbiana?, joder, no lo pareces..." a veces es tomado y sentido como un piropo.
joe, que parrafada, madre.
bueno, os dejo un beso, porque si lo habéis leído todo, os lo merecéis.
Signature
cinéfila, que no cinefilia