Fundación Triángulo acusa a los obispos de inducir al delito a los jueces

El presidente de la Fundación Triángulo para la Igualdad Social de Gais y Lesbianas, Miguel Angel Sánchez Rodríguez, acusó hoy a la Conferencia Episcopal española de estar induciendo al delito al pedir a jueces y fiscales que se nieguen a participar y tramitar juicios de divorcio. A última hora de ayer, la Conferencia Episcopal Española publicó un 'Directorio de Pastoral Familiar', en el que se lanza una fuerte crítica contra la actual situación de matrimonios y parejas de hecho, a la vez que se reconoce que el 52 por ciento de los matrimonios se separan o se divorcian. En una nota oficial, Miguel Ángel Sánchez Rodríguez, presidente de la Fundación Triángulo, dice: "Las declaraciones que aparecen en el llamado Directorio de Política Familiar son un ataque a la convivencia democrática, la pluralidad de ideas y la convivencia. Consideramos que la jerarquía eclesial está induciendo a cometer un delito cuando pide a fiscales y jueces, que son funcionarios públicos a negarse a tramitar divorcios. El Fiscal General debería abrir una investigación por estas declaraciones". [b]Hipócritas[/b] En cuanto al resto de "argumentos" de la jerarquía eclesial católica, la Fundación Triángulo opina que, por suerte, la realidad social, también de los ciudadanos creyentes, está mucho más avanzada que las directrices excluyentes de este documento. Así ataca con saña la parejas de hecho, especialmente las de personas del mismo sexo, diciendo que hay otros problemas que no se solucionan como la violencia familiar". "Hay que ser muy hipócrita --añade Miguel Angel Sánchez-- para quejarse de la violencia familiar al tiempo que se oponen a que una persona que vive un infierno en su relación pueda divorciarse. Claro que en realidad la Jerarquía sí permite el divorcio, llamado anulación, pero sólo si se les paga a ellos previamente y lo autorizan". Precisó que la Jerarquía de la Iglesia Católica ataca las campañas de prevención de embarazos y de Enfermedades de Transmisión Sexual, pero al mismo tiempo da directrices para que todos los colegios católicos tengan un programa de relaciones "afectivo-sexuales". Es decir que no está mal hablar de sexo, pero sólo si se transmiten los rancios valores que defienden una jerarquía de hombres que se autodefinen como célibes. Criticó también que los obispos afirman que hay un "desierto demográfico" y aseguran estar muy preocupados por ello, pero se niegan a la inseminación artificial y la maternidad y paternidad de gais y lesbianas. No les importa que un niño se muera en un orfanato chino, pero no quieren que viva en una pareja feliz de gais o lesbianas, ni que una madre lesbiana pueda tener a sus hijos. No les preocupa que no haya niños en España, sino que vivan en familias que ellos no autorizan. [b]Daño infinito[/b] El máximo responsable de la Fundación Triángulo declara que La jerarquía eclesial ha hecho infinito daño a miles de niños y jóvenes con su "educación" basada en el miedo al pecado, al infierno, a la suciedad de las relaciones sexuales, a una castidad embrutecedora, a sufrir calladas dentro del matrimonio, a ocultar la homosexualidad. Ellos no nos van a dar lecciones sobre familia y sexualidad porque sus directrices ya han hecho sufrir a muchas generaciones. "Es el momento de acabar con sus privilegios y de impedir que sigan haciendo sufrir a los jóvenes. No volveremos a aceptar que la Jerarquía Católica mande en nuestras familias y nuestro amor", concluye Miguel Ángel Sánchez.

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