Es curioso, he leído el primer mensaje publicado en este post mientras buscaba un sitio donde escribir unas palabras de gratitud. La vida es algo que nunca dejará de sorprenderme. Como tampoco lo harán las cosas pequeñas.
Me gusta agradecer. De alguna manera, todos rezamos en nuestro interior cuando las cosas se ponen feas, cuando el miedo invade, sea del tamaño que sea, y cuando el alivio llega, lo que sale de mi boca siempre es la misma palabra: Gracias. Si además siento que el día ha pasado de ser gris a luminoso, entonces mi necesidad se multiplica, y esto ha sucedido.
Lo pequeño es muy grande.
Gracias a quien me dejó su admiración en el buzón, que no somos especiales porque nos lo digan, eso convierte en magnífico a quien lo dice. Quizás una buena dosis de humildad es necesaria, imprescindible, porque la suerte no está en ser o sentirse mejor, sino en que te rodea quien te hace sentir de ese modo. Tú eres, entonces, especial. Tomo nota de la lección aprendida. Gracias por compartirme, sólo lo hacemos con aquello que nos enorgullece. Un beso muy grande.
Gracias quien lee y no cuenta, a quien espera y no pide, a quien se preocupa. Siempre tengo un pensamiento para ti, no puede ser de otro modo. Amo tu verbo.
Gracias a mi ángel particular, que te veo.....
(no pienso dejarme pillar, correeeeee......)
Gracias a quien dio título a este post, porque no podría escribir sin ello, porque, aunque inverosímil, me ha traído recuerdos, buenos recuerdos. Creo que sigo fiel a mis principios....
Gracias a mi cielo particular, por tu azul, profundo. Por regalarme un atardecer.
Beso.
Firma
CLS
PRINT "El amor existe, pero está programado para acabar"
CLS