Almas gemelas! Qué gran tema

Aunque yo soy muuuuuy de Letras, sé de Estadística lo suficiente como para poder afirmar que si puede haber un alma gemela para cada persona de los 6.000 millones y pico que somos, está bastante difícil a priori encontrar a la nuestra. No obstante hay gente que afirma que la ha encontrado, con lo cual podríamos decir que hay varias opciones:
a) No existe un alma gemela, sino muchas. (O sea que de gemelos nada... quintillizos, cincuentillizos, vete a saber).
b) No existe un alma gemela como tal, sino simplemente gente afín, y lo del alma gemela es una frase hecha que se aplica con demasiada ligereza.
c) Existe un alma gemela para cada persona y evidentemente existe gente con tantísima suerte como para encontrarla.
d) Después de milenios de reencarnaciones, las almas gemelas han tenido tiempo de encontrarse y van tendiendo hacia el mismo espacio-tiempo que sus compañeras en cada vida que pasa. (Nota: esto último es una teoría que necesitaría un post bastante más largo xD).
Sea cual sea la opción que elijamos, si nos quedamos con alguna de las que creen que sí existen las almas gemelas, el siguiente paso sería: ¿y cómo puedo saber que la he encontrado? Pues tal y como dice towandamazona, debería producirse algún tipo de conexión, de reencuentro, que te hiciera saber sin ninguna duda que esa persona y tú sois almas gemelas. Lo complicado es que esa conexión ya tiene un nombre (química, feeling, magia, chispa, etc.) y ese nombre está exento de grados. Me explico: tú puedes tener química con tu profesor de Inglés y con tu novia, y obviamente no es el mismo sentimiento. Se supone que con tu alma gemela, todas esas cosas se darían en un estado máximo: la comprensión absoluta y la complementariedad más abrumadora. Una idea que suena bien, demasiado bien quizá; y seguramente sea ésa la razón de que muchos la consideren utópica. Creer en un alma gemela es como creer en un dios. Si tú le dices a un ateo que esperas ser recompensado en la otra vida por un dios que va a colmarte de felicidad y va a resarcirte por todo el sufrimiento de tu vida terrenal, el ateo te dirá que estás tratando de dulcificar una existencia para la que no existe bálsamo posible. Me parece que con la idea del alma gemela pasa lo mismo. Un ateo no cree en la religión, y una persona que nunca haya conocido ese tipo de conexión con alguien, probablemente no creerá en ella. Llegados a este punto, debería aclarar que yo he burlado a la estadística, al azar y a todo lo que se me ha puesto por delante y he encontrado a la mía, y la persona que constituye la otra mitad de mi alma está a mi lado, por lo tanto es obvio que soy creyente acérrima de esta hermosa religión que es la de las almas gemelas. Lo digo porque nunca está de más saber cuál es la experiencia personal de alguien que opina sobre un tema, para poder discernir el componente de subjetividad que pueda haber en lo que os diga. En mi caso, siempre intento ser objetiva, pero no creo que lo consiga 
¿Cuál es la máxima aspiración de una persona? Ah, es una respuesta demasiado amplia. Si hablamos de conseguir un gran puesto de trabajo, y un respeto y admiración públicos, etc., quizá esa persona consideraría su alma gemela a cualquiera que estuviera a su lado en los negocios, le impulsara en su carrera y le ayudara en las decisiones difíciles, por poner un ejemplo. Pero yo, que soy un alma romántica, siempre pienso en el amor como meta del ser humano (no digo que sea la única meta, pero sí la que te completa como persona). Así que voy a seguir por el camino del amor, y si alguien tiene otra forma de pensar me gustaría leerla
Y como acabo de darme cuenta de que estoy escribiendo demasiado, voy a recortar el post y ya diré lo que se me olvide en alguna otra respuesta. Sólo me queda comentar qué es para mí un alma gemela, y como dispongo de una experiencia tan cercana no me va a ser nada difícil. Siempre he considerado este mundo como una balanza enorme compuesta de balanzas pequeñas, en un equilibrio extraordinariamente mágico y a la vez precario en algunos puntos
Seguro que se os ocurren varios. Si llegamos a las diminutas balanzas en las que estamos cada una de nosotras, puedo decir que yo antes vivía sentada en el medio de la balanza e intentando no caerme hacia ningún lado (y no lo conseguía siempre, desde luego). Sin embargo, ahora estoy a un lado de la balanza, y en el otro lado está mi opuesto y a la vez mi igual, mi remanso de calma, mi viento de cambio, mi océano y mi salvavidas, mi ladrillo y mi cemento, la persona que ha construido las habitaciones que faltaban en mi mente y al mismo tiempo se ha mudado a ellas aun sabiendo que estaban incompletas. Y desde entonces las dos crecemos a la vez; un día ponemos un cuadro, un día creamos otra ventana a las estrellas, un día rompemos un jarrón y al día siguiente colocamos en su lugar otro nuevo lleno de flores.
Eso es para mí un alma gemela.
Siempre tengo que acabar los mensajes felicitando a quien lee hasta el final 

Signature
Amén, Aleluya, ajo y agua.