Informe asegura que los hijos de homosexuales son mas flexibles y tolerantes.

Lambda rechaza posibles efectos en los hijos de homosexuales. UN INFORME ASEGURA QUE LOS NIÑOS SON "MÁS FLEXIBLES Y TOLERANTES" Los niños que viven en familias homoparentales, aquellas en que los progenitores son gays o lesbianas, no se diferencian de los que lo hacen en familias heteroparentales, aunque son más flexibles en los roles de género y más tolerantes con la homosexualidad. Esta es una de las conclusiones del informe "El Desarrollo infantil y adolescente en familias homoparentales", elaborado en las comunidades de Madrid y Andalucía sobre una muestra de 28 familias, 21 de ellas encabezadas por mujeres y siete por hombres, y dentro de ellas se completó el estudio de 25 hijos o hijas, todos menores con edades comprendidas entre los 3 y 16 años. Los resultados del estudio fueron presentados en Valencia por María del Mar González, profesora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla, y Ximo Cádiz, coordinador general del Colectivo Lambda de lesbianas, gais y transexuales, quien afirmó que las familias homoparentales y heteroparentales "son iguales para lo bueno y lo malo". Según el estudio, los gays y lesbianas son padres y madres con una "alta autoestima y buena salud mental", y educan a sus hijos con un estilo "democrático", caracterizado por niveles altos de comunicación y afecto y, al tiempo, exigencias de responsabilidades y disciplina razonada. Respecto a las relaciones dentro de las familias homoparentales, son descritas como "comunicativas y afectuosas, al tiempo que poco conflictivas" y es una dinámica "bastante idónea" ya que se configura como "ordenada y estable, y flexible; cohesionada y con lazos estrechos, y favorecedora del desarrollo individual de sus miembros". El estudio también indica que se trata de familias "integradas en la sociedad" y que disponen de una amplia y variada red de personas a las que acudir, de las que el 75 por ciento es heterosexual, y también cuentan con el apoyo e implicación de sus familias de origen, con quienes mantienen relaciones frecuentes y estrechas. En relación con la vida cotidiana de estos niños y niñas, el informe destaca que la principal características es la "estabilidad" de la rutinas diarias y de las actividades desarrolladas durante los días escolares y la "variedad de experiencias" que introducen los fines de semana. Otra de las cuestiones analizadas por el estudio es el desarrollo y ajuste psicológico de los chicos y chicas que viven con madres lesbianas o padres gays, y en este sentido señala que su autoestima se sitúa en los valores medios-altos, presentan un buen ajuste emocional y de comportamiento y están integrados en su grupo de clase. Lo único que diferencia a los niños y niñas de familias homoparentales con respecto a las heteroparentales es que muestran mayor flexibilidad en los roles de género y mayor aceptación de la homosexualidad. "A los niños nunca les escandaliza el amor, sentirse queridos y acogidos, ni ver a madres o padres besándose, pero sí les escandaliza el conflicto abierto, la violencia, que es lo que realmente compromete su desarrollo", afirmó María del Mar González, quien consideró necesaria una regulación sobre la adopción por parte de los homosexuales. Según indicó "se lesiona los derechos del niño al privarlo de la posibilidad de tener una vinculación legal con la otra persona con la que está viviendo, ya que en el caso de que fallezca el progenitor legal el pequeño no tiene derecho a vivir con la pareja".

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