Os dejo este estupendo artículo de "El País" sobre cómo ha superado la crisis Islandia cuando una mujer no le ha temblado la mano frente a los banqueros para sacar al país de la bancarrota y pa más honra a nuestro favor la presidenta de Islandia es lesbiana.
Permíteme dudar. La hijoputez humana se asienta indiscriminadamente en nosotros sin pararse a pensar si orinamos sentados o de pié. Es verdad que esta señora es un ejemplo en muchos sentidos, pero no hay más que echar un vistazo al presente o al pasado para ver que dirigentes mujeres no garantizan ni de coña solidaridad ni gaitas: Merkel, Thatcher, Cospedal, Esperanza Aguirre...