Es que no sé si a mi hermano le puede interesar... Si es que sí, no haría nada; si es que no, le diría a mi amigo que mejor apunte para otro lado...
¿Hasta dónde llegarías por convencer a tu preocupadísima chica de que las bragas que ha arrojado por error al contenedor de la basura no va a cogerlas el gato de la vecina para llevárselas a su casa?
Si está casada, no hay nada que hacer. Porque a mí, si lo estuviera, no me gustaría que mi pareja se entendiera con otra persona... Lo que haría sería lo de siempre: salir corriendo.
Ganáis un estupendo viaje de dos semanas con todos los gastos pagados, a elegir destino entre Islandia y Australia. Tu chica se decanta por Islandia, pero tú crees que si vas allí, con el fresquito que hace en invierno, no volverías para contarlo. ¿Hasta dónde llegarías para que cambiase de idea? (Ten en cuenta, que tu amorcito es melona con ganas.)
Me temo que ahora me negaría, porque no tengo de otra. Aunque, si estuviera en la posición de prestar, sólo lo haría por una causa muy justificada y a alguien que me diera confianza.
Trabajas de sol a sol por un mísero jornal. Eres una esclava. ¿Hasta dónde llegarías por comprar tu libertad?
Eso lo solucioné prohibiéndole a todo ser viviente que tocara mis cosas sin avisarme. Ni mi madre ni el Papa se meten en mi armario. Mi armario es míooooo. Hay ciertas cosas que no se las paso ni a mi madre... Otra cosa es que me aconseje. Eso me gusta.
¿Hasta dónde llegarías por grabar la psicofonía que te está dando la tabarra todas las noches?
¿Hasta dónde llegarías por pasar inadvertida en una fiesta de disfraces donde todos visten traje medieval y tú, como no lo sabías, has ido de futbolista?
Pues a irme a esa ciudad, si es posible; si no, sigo buscando en la mía...
¿Hasta dónde llegarías por seguir con atención una película que te parece un tostonazo? Ten en cuenta que si no, la persona con la que la estás viendo se puede sentir mal...
En mi pueblo podrían proponerme, más bien, el "escarmiento a la vergüenza gay"... Aunque, echándole imaginación, iría a informarme por distintas asociaciones, y, como seguro que hay poco presupuesto, reciclaría las carrozas de la cabalgata de los Reyes Magos. Vamos, organizaríamos un desfile sonado...
¿Hasta dónde llegarías por evitar ir a una excursión de la que parece imposible que puedas salvarte?
A ejercer mi derecho al voto consecuentemente con mis ideas.
Una desconocida y tú os encontráis en una manifestación y quedáis mutuamente fascinadas. Es un flechazo total... Ella te da su número de teléfono y tú, al llegar a casa, ves que lo has perdido. ¿Hasta dónde llegarías por encontrar el número o por encontrarla a ella?
Uy! Qué difícil... Bueno, lo suyo es que mi amiga supiera que la chica está casada. Digo, si está enamorada es porque la conoce, creo yo... Si no, es que la otra chica le ha ocultado algo importante... En el improbable caso de que no lo supiera (y yo sí), se lo diría, claro.
Cuando te enfadas, sin querer, emites un gruñido sonoro que atemoriza a todos. ¿Hasta dónde llegarías por evitar enfadarte (ni tan siquiera un poquito) cuando sales con tu chica?
El problema no es el traje... (Mejor que lo elija ella y así voy de la manera ella crea más apropiada.) El problema, para mí, es la comida. Aunque, pensándolo bien, no creo que en uno de esos actos alguien esté pendiente de si como mucho o poco. Total, que llegaría hasta el restaurante, por lo menos...
Hace mucho que empezaste a leer un libro tostón. No termina nuncaaaa... y cada vez es más petardo. Sin embargo, has decidido llegar leyendo hasta la última página. ¿Hasta dónde llegarías por mantener tu decisión y no dejarlo por imposible?
Depende de a quién se lo haya prestado. Si es a un amigo, se lo pediría sin más... Si es a alguien que me lo ha pedido por una cuestión de estudios o similar, le llamaría para decirle que lo necesito. Insistiría e insistiría hasta que a quien fuera no le quedara más remedio que devolvérmelo.
Ésta también va en la línea de lo que cuesta terminar... Te has apuntado a una carrera y, casi a punto de llegar al final, tus fuerzas se agotan, hasta el punto de que sientes que va a ser imposible dar dos zancadas más. ¿Hasta dónde llegarías por "empujarte" hasta la línea de meta?