A ver ahi va mi teoria:
Estamos en Valladolid, en pleno invierno. Nuestra chica esta en un ático pequeñito, con unas hermosas vistas y tal pero donde hace un frío q pela, fundamentalmente pq no puede permitirse gastar mucho en calefacción ((ya se sabe los escritores son pobres como ratas (por eso tiene a un roedor de mascota??)).
Bueno el caso es q tiene q elegir entre la calefacción o el adsl y la conexión a internet, y naturalmente, la elección esta clara: q pa eso están las mantas y las bolsitas del agua caliente, jejjejj
En fin, q ahí estaba la pobre, en plena fase onírico-festiva pensando en su novia y en su próxima boda, pero con tanto frío los dedos ya ni los sentía, asik decide hacerse un té pa ver si entra un poco en calor. Se va a la minicocina y pone a calentar el agua en un cazito.
En ese momento siente q le llega la inspiración y se va al ordenador a escribir q no es cuestion de hacer esperar a la musa pa una vez q le es propicia.
Total q la chica está tan ensimismada en la historia q esta escribiendo q s e le va el santo al cielo ((hay q ver q poco fiables son los santos varones q en cuanto te descuidas se te van por ahí de juerga)), ((ya me centro, ya me centro)) Bueno pos eso, q se le va el santo al cielo se le olvida q tiene el cazito en el fuego el agua hierve, se sale, se apaga el fuego, el gas se sale.. se sigue saliendo..
Como el ático es muuu mini, enseguida se llena de gas. Nuestra escritora no se percata del olor a gas pq con el frío q pasa esta resfriada y tiene la nariz tapada, asik poco a poco se va amodorrando, y finalmente cae inconsciente y muere asfixiada por el gas. Mientras el animalito intentó llamar la atención de su ama y se puso a correr como un loco en la rueda hasta q tb cayo exhausto y murió del esfuerzo.
Moraleja: no hay q fiarse de los varones ni q sean santos, nunca están cuando más falta hacen ![]()
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