Tu silencio es lo que remueve mis pensamientos hasta el delirio.
Sin tu presencia, la guía que sostiene mi creencia, desaparece. Dejando caos, dolor y desamparo. Recorrer lo andado una y otra vez. Susurrar tu nombre. Repetir 100 veces "Eres libre de elegir". Maldecir la hora, el momento y sin embargo, desear escuchar tu voz...aún con la agonía de saberte ajena a mí.
Será entonces... un justo castigo, a las veces que yo, he estado en tu lugar.