El Shepherd Bush Empire lleno hasta la bandera por tercer día consecutivo... y KT recibe en su camerino a Sacorroto.
El concierto ha sido, una vez más, impresionante. Todavía cansada y jadeante, KT nos cuenta un montón de cosas.
Lo tenía muy claro
Su vocación musical llegó muy pronto: «Siempre quise ser músico, aunque no me di cuenta hasta que tuve unos 16 años. Mi madre encontró hace unos días un papel de cuando yo era muy pequeña. Todo lo que había dibujado eran notas musicales
y guitarras».
Hippie de montaña
Sus inicios como compositora fueron de lo más espiritual. «A los 17 me junté con un grupo de artistas que vivían en Escocia en plan hippie. No nos importaba el dinero ni los contratos discográficos, sólo la música. Con poder pagar el alquiler ya éramos felices», dice entre risas. KT se recorrió todas las casas de discos de Londres en busca de un contrato, pero no lo tuvo fácil: «Todas decían que era demasiado mayor, por tener 25 años, y porque, según ellos, me parecía a Norah Jones. Ahora estoy deseando invitar a cenar a todos aquellos que me dieron con la puerta en las narices».
Pequeños detalles
Las canciones de Eye To The Telescope hablan «de las cosas pequeñas, esas que apenas percibimos. Cuando somos niños, las cosas más pequeñas son las realmente importantes». Desde hace unos meses, KT suena en todo el mundo con el single Black Horse & The Cherry Tree. «Es una canción fascinante, aunque mucha gente en el Reino Unido podría acusarme de haberla hecho para los que no saben inglés (no, no, no, uh, uh, uh). Claro que, a lo mejor, por eso funciona en todas partes».
Dichoso pedal
Una de las cosas que más sorprenden de KT en directo es el uso de un pedal con el que ella misma graba los coros de sus temas y los reproduce después, mientras va cantando: «En la entrega de los Q Awards tuve que cantar Black Horse delante de un montón de gente. Robert Smith, de The Cure, estaba allí y yo en el escenario con mi pedal de coros y una canción tan ridícula. Al día siguiente cientos de chicos me preguntaban de dónde había sacado aquel artilugio».
La fama a tiempo
KT cree que la fama le ha llegado en el mejor momento. «Hace poco oí que, cuando te vuelves famoso, es como si dejaras de hacerte mayor. Así que he tenido mucha suerte de grabar este disco antes de los 30», bromea.