Mi hermano es un enganchado de la COPE, y cada vez que viene por casa suelta su discurso electoralista pepesiano-opusdéico en contra de los matrimonios homosexuales, de los rojos del gobierno que nada mas que hacen ayudar a los moros, a los negros y a los maricones, que qué pasa con el Estatut catalán, que se van a cargar a España....etcetcetc.
Me hace mucha gracia, porque dá la puñetera casualidad de que yo soy lesbiana, socialista, a favor de la diversidad (cultural, racial y de lo que sea). Quizá si de vez en cuando dejara de repetir y repetir sus máximas fascistas y oyera un poco a los que le rodean, podría haberse dado cuenta de algo de ello. Pero no es el caso. No deja ni opinar. No quiere oir. Y así estamos, que terminaré casándome con mi novia, y el todavía piensa que soy hetero y facha.
Quizá este sea precisamente el problema de gente como la de la COPE, y en general, el problema de los intolerantes y los homófobos, xenófobos, racistas, etc: tienen un "run-run" constante en su cabeza, de ideas prejuiciosas y excluyentes, que no les permite tener ni por un segundo un poco de "silencio interno" y desarrollar algo de espíritu crítico, de comprobar por sí mismos si realmente "los moros, lo negros..." (y en definitiva, cualquiera que no sea de su nacionalidad o raza) son tan "malos" como le han hecho creer, si los homosexuales somos unos apestados, viciosos y pervertidos, o si cualquier autonomía tiene derecho, democráticamente, a reformar su estatuto de la forma y por el procedimiento que marca la ley.
En el fondo, lo que siento ante gente como mi propio hermano, es una mezcla de pena y resignación, porque son como autómatas que se mueven por el mundo con un CD dando vueltas en su cabeza, repitiendo las mismas consignas, y no son ni serán capaces nunca de ser libres de verdad, porque no son capaces de discernir y razonar sobre la realidad.
Besos
Signature
2 añitos con mi doctora preferida!!! ;)