Las fiestas son fiestas, eso me parece a mi, y no es lo mismo andar por la Estafeta un 9 de julio, a las doce de la mañana, que andar por la calle de la Noria, en pleno carnaval, y a las doce de la noche. No se, como que noto las diferencias, las identidades y las idiosincrasias. Con eso no se quiere decir que a todos los que somos pamplonicas nos gusten los San Fermines (no en lo referente al toro, que no tiene ni arte ni parte, en la decisión de correr calles) ni que a todos los que son tinerfeños les gusten los carnavales; pero algún remusguillo se siente por dentro cuando una ve a la gente de blanco y rojo, y algo se sentirá cuando se ven plumas y coloridos varios o se oyen las chirigotas, digo yo. Aunque sólo sean recuerdos de la infancia (Machado es un grande). Esto lo digo porque en todas las fiestas, sean de lo que sean pasa, según mi entender (creo que es bastante, pero por lo de bollera) como en el primer principio que tiene la moda, cuando se generaliza, deja de ser moda, es decir pierde su primera identidad, se globaliza y a su vez cuando sólo es de algunos pocos es un snobismo, vamos, una paradoja de lo más complicada. Y, sobre esto se intentó abrir un post al que casi nadie le dio importancia (Cómo hacer cosas bollo con palabras hetero).
En cuanto a lo de que todo es un negocio, no veo el mal, como ya apuntan algunas, si ese negocio, como en parte me lo parecen todas las ONG, sirve para algo, bienvenido sea el señor mercantilismo, al fin y al cabo, yo soy parte de ese mercantilismo y también puedo ser útil. Entiéndase que la palabra negocio, no tiene por que ir dentro de la semántica peyorativa, que parece que siempre le atribuimos. Los viajes del IMSERSO, los de los grupos de mayores de 50, los viajes de novios, los viajes de single también lo son y no veo criticas por parte de los mayores ni por parte de los novios ni por parte de los singles. A mi, es que esta critica que se hace a lo del negocio gay, viniendo de gays me suena tan raro, como oír decir a un recién casado, que ya lo sabe, que lo de la boda es un negocio. O a un abuelo, que lo de ser viejo es un negocio también, por mencionar los tres grupos ( single, abuelos y novios) que se benefician de estas ventajas.
Y no sé, pero yo, cuando veo un desfile de esos que se acusa de estrafalario, si es gay, curiosamente siempre veo que es gay, y no creo que sea sólo por el radar porque, igual que se puede distinguir una obra barroca de una renacentista, cada una tiene su identidad, no veo nada malo en que la identidad gay, tenga unas características determinadas, y salga a la calle en carnaval esperpéntico, como se le tacha; la próxima vez buscaré al señor Valle-Inclán y me iré de farra con Ensor. Aunque estrafalario, también lo es el señor Wilde y el señor Warhol y no veo que eso sea negativo, es decir, que el significado de las cosas, incluso de los carnavales de estereotipos, puede que no sean lo mismo, cuando lo interpreta el propio estereotipo. Por ejemplo, decir bollera no tiene el mismo significado, para una madre de familia, católica y de derechas, que para su hija, punky y lesbiana.
Por otro lado, esta niña punky y lesbiana puede que tampoco lo haya pasado fatal al descubrirse como bollera ( sólo una tendencia sexual????); y esto lo digo, porque siempre habrá alguien, utilizando estereotipos; como por ejemplo, todo el colectivo LGTB, lo pasa fatal cuando descubre su identidad. Por otro lado, ¿las identidades no están siempre en continua construcción, se sea gay o hetero?. Y frente a este estereotipo, que a mi me da, procede de la normativa heterosexual, y que según mi parecer, sirve para utilizarlo contra nuestro propio colectivo a modo de letra escarlata o compasión cristiana, nadie parece pronunciarse y se acaba convirtiendo en una frase saldo, es decir vacía de todo significado. Habrá quien lo pase mal, y habrá quien no lo pase mal, o incluso le divierta. Me parece que este problema surge de ser un grupo minoritario no contemplado por el grupo mayoritario, y no sólo no contemplado, sino además, tratado de ser comprendido desde un punto de vista heterosexual. Ejemplos de ello son múltiples series, hechas para y por en su mayoría heterosexuales, donde aparecen lesbianas, completamente normativizadas (sólo aparecen lesbianas que no lo parezcan, con esto no quiero hacer critica, solo marcarlo) que como apuntan otras, pueden ser estereotipos-arquetipos a su vez también, pero; mi pregunta, es entonces, si tenemos identidad de bolleras, y si esa identidad se pierde –o no- cuando nos normativizamo, y si las practicas sexuales lésbicas, nos hacen bollo o solo son eso, practicas sexuales ( por ejemplo, una persona que ve star trek, se convierte en friky o solo es un seguidor de esa serie, o por ejemplo alguien que le gusta el manga o el anime es un otaku o solo es alguien que le gusta el manga o el anime). Esto es muy parecido al concepto de globalización y cómo afecta a las minorías. Pero puede que se me este yendo la pinza y que un foro de bolleras, no sea el lugar apropiado para resolverme estas dudas; que puede, que sólo sean teóricas, ahora bien, en esto, como en cualquier otra cosa, me puedo equivocar.
Y hasta aquí, por ahora, puedo leer en estos dos post ( el negocio del orgullo por yelle) que son lo mismo, pero parten de bases diferentes. La forma -y esto me lo corrobora- va de mano del contenido, y aplíquese a todo en la vida. Ay, cuánto daño me hicieron las clases de estética.