La Corte Suprema de Chile suspendió la semana pasada la entrega de la tutela de sus tres hijas a una madre lesbiana, que había sido otorgada por un tribunal local la semana pasada en un hecho inédito en la historia judicial chilena.
La cuarta sala del máximo tribunal del país acogió por unanimidad una orden para dejar sin efecto la decisión de la Corte de Apelaciones de Temuco, 610 km al sur de Santiago, que el 30 de marzo pasado entregó la tutela de las tres niñas a su madre.
El veredicto favoreció a la jueza Karin Atala, que reconoció ante el tribunal su condición homosexual y admitió que vivía junto a su pareja del mismo sexo, la historiadora Emma de Ramón.
Las niñas, cuyas edades fluctúan entre los cuatro y los nueve años, deberán permanecer bajo la tutela de su padre, el fiscal Jaime López, hasta que la Corte Suprema resuelva sobre 'el fondo' de la causa de tuición.
[b]No había 'inhabilidad materna'[/b]
El fallo del tribunal de Temuco había dispuesto 15 días para que las niñas volvieran a vivir con su madre, al sostener que 'no hay ninguna causal de inhabilidad materna para el cuidado y protección de las menores' pese a su orientación homosexual.
En el análisis del caso, el máximo tribunal chileno deberá pronunciarse sobre temas delicados para la sociedad chilena, como la orientación sexual de las personas o si el concepto de familia sólo se restringe al núcleo que forman un hombre y una mujer, según reconocieron juristas.
El padre argumentó en su reclamo que no cuestiona la orientación sexual de su ex esposa, pero advirtió que al criarse con una madre lesbiana sus hijas podrían sufrir perturbaciones en sus tendencias sexuales y la discriminación del resto de la sociedad.
La madre por su parte defendió su derecho a cuidar de sus hijas y sostuvo que sus conductas sexuales eran privadas.
'El hecho de ser y asumirse distinta no altera ni afecta sus sentimientos de amor hacia sus seres más queridos y preciados, sus hijas, lo que le ha dado la fortaleza para obrar con transparencia hacia ellas y su familia', afirmó el abogado defensor de la mujer, Juan Pablo Olmedo, al leer una declaración pública.
La entrega de la tutela de sus tres hijas a la madre lesbiana sumió a Chile en un fuerte debate moral.
[b]La Iglesia en contra[/b]
La resolución inicial fue aplaudida por organizaciones defensoras de las minorías sexuales, pero rechazada por la Iglesia Católica, que planteó la necesidad de mantener la composición heterosexual de las familias.
'Nos parece que es inadecuado que se pretenda formar una comunidad de tipo matrimonial entre personas del mismo sexo. Todos hemos nacido en una familia y sabemos que los aportes del hombre y de la mujer son diferentes', dijo el vicario de la familia del Arzobispado de Santiago, Jaime Fernández.
Con un 70% de católicos en su población de 15 millones de habitantes, Chile es considerado un país conservador, en el que hace sólo un mes se aprobó una ley de divorcio, para reemplazar una normativa que impedía la disolución del vínculo y rigió durante 120 años.
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