En un inédita declaración, la ONU lamentó que las relaciones homosexuales entre menores de edad aún sean penalizadas e instó al gobierno a corregir tal desigualdad. Aunque el llamado es del abril pasado, hasta ahora no había sido conocido públicamente en Chile. Las minorías sexuales se mostraron felices por la recomendación que se basa en reportes del Movilh.
Increíble para muchos, pero cierto. El Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas expresó una clara preocupación al Estado chileno por la discriminación padecida por los menores de edad gays y lesbianas, al tiempo que instó a las autoridades criollas a implementar medidas para eliminar este problema, que poco y nada ha sido abordado en el país.
El pronunciamiento tuvo lugar tras variados reportes sobre los derechos humanos de las minorías sexuales que el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) viene informando a diversas relatorías de las Naciones Unidas (ONU) desde el 2001 a la fecha.
Uno de los reportes más vinculantes con la situación de los menores de edad, fue el enviado el 2005 al relator especial de Educación ante las Naciones Unidas, Vernor Muñoz. En dicho documento, calificado por Muñoz como "sumamente útil", el Movilh denunció la vulnerabilidad legal y social de los y las escolares.
En tanto, y en el marco de una coordinación entre la Comisión Internacional de Derechos Humanos de Gays y Lesbianas (IGLHRC) y el Movilh, este año fue presentado al Comité de Derechos Humanos de la ONU un informe sombra sobre la realidad de las minorías sexuales, el cual derivó en que en forma histórica las Naciones Unidas llamara al Estado Chileno la atención por la homofobia y transfobia imperante en el país.
Todos esos reportes y respuestas de la ONU fueron conocidos masivamente, a excepción de las recomendaciones formuladas en abril pasado a Chile en relación a los derechos de los niños y niñas gays y lesbianas.
En concreto el Comité de los Derechos del Niño acordó; en recomendaciones efectuadas el pasado 2 de febrero e informadas al Estado chileno el anterior 23 de abril; que se debe avanzar en garantías para evitar la transfobia y homofobia que afecta a los menores de edad.
El Comité llegó aún más lejos, mostrándose a favor de modificar el artículo 365 del Código Penal, el mismo que establece penas en el caso de relaciones sexuales homosexuales que involucren a menores de 18 años, exista o no consentimiento entre las partes. En cambio en el artículo 362 se determina que en lo referente a las relaciones heterosexuales las penas sólo tienen lugar si los involucrados son menores de 12 años.
A juicio de la ONU tal diferencia constituye un acto discriminatorio. "Preocupa al Comité que las relaciones homosexuales, inclusive entre menores de 18 años, se sigan penalizando, lo que supone una discriminación sobre la base de la preferencia sexual", advierte el organismo.
Aunque el Comité reconoce "las medidas de políticas adoptadas para contribuir a la aplicación del principio de la no discriminación, en particular en los servicios de salud", explicó que en el caso de los grupos vulnerables; como los niños y niñas homosexuales, indígenas, pobres o refugiados; existe una alta vulnerabilidad, tanto en el plano educacional, como legal.
Para paliar el problema, el Comité recomendó al Estado de Chile que "intensifique sus esfuerzos para examinar, supervisar y hacer cumplir la legislación que garantice el principio de no discriminación y el pleno cumplimiento del artículo 2 de la Convención" sobre los derechos del niño.
Dicho articulado establece que "los Estados partes (de la Convención) tomarán todas las medidas apropiadas para garantizar que el niño se vea protegido contra toda forma de discriminación o castigo por causa de la condición, las actividades, las opiniones expresadas o las creencias de sus padres, o sus tutores o de sus familiares".
Muy ligado a se espíritu la ONU llamó a las autoridades criollas a adoptar "una estrategia pro-activa e integral para eliminar la discriminación por motivos de género, étnicos, religiosos o por cualquier otro motivo y contra todos los grupos vulnerables en todo el país".
Tras analizar el segundo informe periódico sobre la materia emitido por Chile, el Comité pidió expresamente al Estado que en su tercer reporte, previsto para el 12 de septiembre del 2012, "incluya información específica sobre las medidas y los programas pertinentes a la Convención sobre los Derechos del Niño que haya aplicado para ofrecer una protección especial a los grupos vulnerables".
Demandó, por último, que el Estado informe sobre sus planes para "poner en práctica la Declaración y el Programas de Acción aprobados en la Conferencia Mundial Contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y otras formas Conexas de Intolerancia", celebrada el 2001.
En una campaña del 2006, el Movilh ya había adelantado su preocupación por los niños y niñas homosexuales y transexuales.
Junto con dar a conocer en un comunicado las recomendaciones de la ONU, el Movilh expresó su completa satisfacción por las mismas, pues "se encuadran en la tarea que ya habíamos iniciado el 2004 para promover la auto-representación por la defensa de los derechos humanos de los estudiantes menores de edad, esfuerzo que tuvo como primer resultado la creación de la Brigada Escolar de Gays y Lesbianas de Chile".
Además, el organismo inició el 2005 una fuerte lucha en espacios académicos, del Congreso y del Gobierno para potenciar el debate destinado a modificar el Código Penal. Tanto así que la Agenda de Derechos Humanos redactada por Amnistía Internacional con el respaldo de una veintena de organizaciones sociales, recoge en su capítulo sobre discriminación tal demanda del Movilh, mientras que una campaña nacional contra la discriminación lanzada el año pasado por el movimiento tuvo como imagen central a una bebé recién nacida.
Al recordar la lucha pasada en torno al Código Penal, el Movilh precisa que "entre 1991 y 1998, teniendo incluso como detractores a activistas homosexuales que consideraban toda lucha legal como una "normalización del sistema", conseguimos despenalizar la sodomía entre adultos gracias al compromiso escrito que obtuvimos de parlamentarios y de una demanda contra el Estado que presentamos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos".
La activista de la organización, Sofía Velásquez, añadió que en "esa oportunidad no estaban dadas las condiciones para que el logro que obtuvimos beneficiará a los menores de edad, pero hoy es ya tiempo que ello cambie".
Y es que a juicio del Movilh al existir dos edades de consentimiento sexual, una más baja para los heterosexuales y otra más alta para los homosexuales, " se está en clara violación a los derechos humanos de los niños y niñas".
"Quienes tenemos más de 25 años vivimos una infancia llena de miedos y culpas y eso es inmoral. ¿Cómo se explica a dos menores que se aman que, de acuerdo a nuestra ley, son delincuentes? Ningún niño o niña merece ser tratado de esa forma", puntualizó.
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