Que nos indigne y que nos de rabia es muy normal. Pero, no nos vamos a poner a la altura de ningún energúmeno, por lo menos yo, porque no ofrece una solución a ninguna mujer que lo necesite y porque no nos dejaría en mejor lugar. Lo que hay que hacer es informarse.
Se repite la pregunta de porqué la mujer maltratada vuleve con su agresor. Y las respuestas que daís no es que resulten increiblles, es que son las razones por las que lo hacen. Querer a su pareja, creer que lo van a cambiar, creer que tienen la culpa. Todo esto forma parte del "Sindrome del maltrato" y salir de esa situación pasa muchas veces por encontrar en su camino personas que puedan informarles, es decir, ayudarles.
Es muy importante que tratemos siempre de ponernos en su lugar. No se puede convencer a nadie porque le digamos que no entendemos porqué lo hace, pero se le puede convencer de que queremos y podemos ayudarle a estar mejor. Hay que escuchar, no reprochar. No podemos olvidar nunca quien es la víctima y que no se engaña a si misma, lo que sucede es que necesita creer que va a mejorar.
Dejo aquí el contenido de una Guía que a mi me parece muy completa y que puede aplicarse a todo el territorio nacional, independientemente de la Comunidad de la que hablemos. Está editada por el Instituto de la Mujer del País Vasco.
¿QUÉ HACER ANTE EL MALTRATO DOMÉSTICO Y LAS AGRESIONES SEXUALES?¿QUÉ ES EL MALTRATO DOMÉSTICO?
Si tu pareja, un familiar o la persona con la que convives habitualmente te...
amenaza;
insulta;
culpabiliza de todo lo malo que ocurre en casa;
humilla;
desautoriza en público;
minusvalora o desprecia por tu aspecto y/o condición física;
impide relacionarte con amistades o familiares;
controla tu correspondencia y llamadas telefónicas;
impide tu acceso al dinero u obliga a rendir cuentas de todos tus gastos;
destruye objetos con especial valor sentimental para ti;
empuja;
golpea;
obliga a mantener relaciones sexuales.
.......estás sufriendo malos tratos.
Lo que te está pasando les sucede a muchas mujeres en nuestro país y en el mundo, independientemente de su edad, situación social y económica, cultura o nacionalidad e independientemente del ámbito en el que convivan: domicilio conyugal, parental, residencial tutelado o institucional.
Además, has de saber que si tienes alguna discapacidad, esta circunstancia te hace más vulnerable ante los malos tratos que te pueda infligir algún compañero, familiar, o cuidador.
El maltrato es una grave violación de los derechos humanos. Nadie tiene
derecho a maltratarte y no hay ningún motivo que lo justifique. El
único responsable del maltrato es quien lo ejerce, tú no tienes la culpa.
El maltrato es un proceso cíclico que se inicia con una fase de acumulación
de tensión (agresiones verbales y psíquicas), seguida de una fase de
estallido de la violencia física (golpes, descontrol) y que culmina en una
fase de falso arrepentimiento del agresor ("no volverá a ocurrir", "todo
cambiará"). Este ciclo se repite una y otra vez y cada vez es más violento y más corto en el tiempo.
¿QUÉ HACER EN CASO DE MALTRATO DOMÉSTICO?
1. Ante un ataque inminente, si puedes, llama a la policía para que te
proteja
2. Una vez ocurrida la agresión, cuéntaselo a una persona de confianza
y solicita su ayuda.
3. Si tienes lesiones físicas o psíquicas, o crees que puedes tenerlas acude a un Centro Médico.
Explica el origen de las lesiones y solicita copia del informe médico.
4. Si no tienes lesiones que requieran asistencia sanitaria, acude a los Servicios Sociales de tu municipio
donde te facilitarán:
Apoyo para encontrar salida a tu situación y asesoramiento sobre tus derechos y posibles trámites judiciales y policiales (dónde y cómo denunciar, solicitar medidas de protección, iniciar la separación...).
Información y, en su caso, acceso gratuito a: ayuda psicológica ,
asesoramiento jurídico, ayuda económica, alojamiento temporal,
Servicios de Asistencia a la Víctima, justicia gratuita, contacto con
asociaciones de apoyo a víctimas...
5. Si necesitas protección, puedes solicitar una Orden de protección
en la policía, juzgado, fiscalía, Servicios de Asistencia a la Víctima,
servicios sociales o asistenciales.
Te facilitarán un formulario y una vez que lo hayas cumplimentado
será remitido inmediatamente al Juzgado. Éste te llamará a declarar
y, en su caso, adoptará medidas para tu protección de tipo
penal (prisión provisional, alejamiento del agresor) y civil (prohibición
del uso de la vivienda por parte del agresor, limitación de sus
derechos sobre los hijos e hijas) y requerirá a los servicios sociales
que te den ayuda asistencial (jurídica, psicológica, económica, de
alojamiento).
Es muy importante que estés debidamente asesorada cuando rellenes
el formulario y acudas al Juzgado.
En el Juzgado cuenta, aunque algunos aspectos te den vergüenza,
con detalle todo lo ocurrido (posibles testigos, agresiones sufridas
anteriormente, etc.) y aporta el informe médico de lesiones.
7. Si eres extranjera con o sin documentación, sigue los pasos de
esta guía. Tienes derecho a acceder de forma gratuita a la asistencia sanitaria, asistencia letrada y a los servicios de urgencia. Para acceder al
resto de las ayudas solicita el empadronamiento en el Ayuntamiento.
CONSEJOS PARA TU SEGURIDAD
A) EN EL MOMENTO DE LA AGRESIÓN
Si puedes, llama a la policía o vete a la comisaría más próxima y pide ayuda.
Concierta con tus vecinas y vecinos, amistadeso familiares próximos una señal para que llamen a la policía cuando necesites ayuda.
Si el ataque es inevitable, procura convertirte en un blanco pequeño.
Protégete con los brazos la cara y la cabeza.
Abre puertas y ventanas y haz todo el ruido posible. Pide socorro.
Enseña a tus hijos e hijas a conseguir ayuda y protegerse cuando
comiencen los episodios violentos.
Registra las situaciones de violencia vividas, con fechas, detalles,
testigos, número o datos de identificación de las y los policías y
médicos que te asistieron.
Guarda todas las pruebas de la violencia: ropa rota o ensangrentada,
objetos destruidos, armas, etc. Si puedes, toma fotografías de las lesiones.
Si tú o tus hijas e hijos sois víctimas de malos tratos, tenéis derecho
a dejar la casa, sin que se considere abandono de familia. No obstante,
es conveniente que presentes demanda de separación o medidas
provisionales en el Juzgado antes de que pasen 30 días desde
que dejas tu domicilio.
B) EN EL MOMENTO QUE DECIDAS HUIR
Puedes solicitar en el Juzgado el alejamiento del agresor. No obstante,
si has decidido irte de casa, infórmate previamente en los Servicios Sociales y pide a alguien de confianza que te acompañe en la huida.
Elige un momento en el que la situación esté tranquila. Procura que el agresor no esté en casa y si está, esgrime razones verosímiles para abandonar la casa sin levantar sospechas.
No des información ni pistas que puedan alertar al agresor.
No tomes tranquilizantes, salvo aquellos que te haya prescrito tu
médico o médica, necesitas estar alerta y lúcida para pensar y decidir.
Intenta llevar contigo todo el dinero que puedas y los siguientes objetos:
DNI, libro de familia, permiso de trabajo y pasaporte si eres extranjera, cartilla de la Seguridad Social o tarjeta sanitaria, documentos bancario y tarjetas de crédito, certificados médicos y medicinas habituales,
contrato de arrendamiento o escrituras de propiedad, expedientes
académicos tuyos y de tus hijos e hijas, llaves, agenda con teléfo-
nos útiles, así como documentación útil para un posible procedimiento
judicial: nóminas, recibos de gastos de alquiler, teléfono, seguros,
supermercado, escolaridad, justificantes de gastos derivados de la
agresión como desplazamientos, consultas médicas, adquisición de
medicamentos, etc.
Si no has tenido tiempo para recoger dichos objetos y te da miedo
volver sola, pide a la policía que te acompañe.
C) EN EL MOMENTO DE LA SEPARACIÓN
Si judicialmente se prohibe que el agresor resida o se aproxime al domicilio familiar, cambia la cerradura inmediatamente. Solicita, a poder
ser por escrito, a tu compañía telefónica el cambio de número de teléfono y la confidencialidad de tus referencias.
Informa de tu situación a la mayor cantidad de personas en tu
entorno (familia, amistades, trabajo...).
Da instrucciones para que llamen a la policía si se produce un ataque. Pide en el trabajo que te filtren las llamadas.
Si tienes movilidad en tu empresa, solicita un cambio confidencial
de destino. No tengas vergüenza de implicar a tu entorno en tu protección.
Nunca aceptes hablar con tu agresor a solas. Intenta variar algunas
rutinas que conozca el agresor (la hora de la compra, de ir al
parque, etc.) y trata de estar acompañada el mayor tiempo posible.
Cada vez que seas acosada (amenazas, insultos, coacciones...), llama
a la policía (112). Si el acoso es por teléfono, cuelga. Comunícalo
a tu abogado o abogada para que solicite en el Juzgado que intervengan
tu teléfono.
En el Juzgado, solicita el alejamiento del agresor, protección policial,
una pensión de alimentos, que se limiten los derechos del agresor
respecto a los hijos e hijas y que se te aplique la Ley de Protección
de Testigos. No tengas miedo de preguntar qué significan los términos
jurídicos, si no los entiendes. Pide que te pongan en contacto con
los Servicios de Asistencia a la Víctima.
Si se ha decretado judicialmente el alejamiento del agresor,
lleva siempre contigo copia del auto en el que éste se determine, para
que puedas mostrarlo a la policía en caso necesario.
En la escuela, explica la situación a la Dirección para que sólo tú o la
persona que autorices pueda recoger a tus hijos e hijas. A poder ser,
hazlo por escrito.
Si tienes hijos e hijas pequeñas, dales instrucciones para que no
abran la puerta ni den datos por teléfono si el agresor se presenta o
llama. Asegúrate de que sepan bien los nombres completos, la dirección
y el teléfono de donde te encuentres alojada. Hazles una tarjeta
con estos datos y con el número de la policía, abogado o abogada y
de alguna otra persona a la que puedan acudir ante cualquier problema.
No dejes que el agresor entre dentro de la casa donde te alojas.
Si el Juzgado así lo ha determinado, podrá ver a sus hijos e hijas,
pero asegúrate de que la entrega y recogida se hace fuera de la casa e
intenta que la haga una persona de tu confianza, evita hacerlo tú.
Existen en nuestra Comunidad Puntos de Encuentro Familiares
con personal especializado para ayudar al cumplimiento del régimen
de visitas establecido por el Juzgado, de modo que se realice con
unas mínimas garantías de seguridad. Solicita información sobre
ellos en los servicios sociales de tu Ayuntamiento.
Espero que le pueda servir a alguien.
Un beso 