En medio de vivas y banderas de arco iris, el gobierno lanzó el martes el plan nacional "Brasil Sin Homofobia", un programa que busca combatir la violencia y la discriminación contra homosexuales, lesbianas, bisexuales y travestis.
El plan fue lanzado en un acto en un salón del Ministerio de Justicia, y está dirigido por la Secretaría Especial de Derechos Humanos, y su ministro Nilmario Miranda.
No tiene presupuesto definido, y cuenta sólo con el compromiso de otros 10 ministerios para poder llevar adelante acciones como programas en salud, educación y seguridad pública, dijo Miranda.
El programa busca educar y sensibilizar en distintos sectores, desde las escuelas, y la policía hasta médicos y gerentes, sobre derechos de homosexuales, lesbianas, bisexuales y travestis.
"A la pregunta qué servicio nos da ese programa, quizá sea simbólico, pero es un comienzo", dijo a periodistas Bethy Fernandes, vicepresidente de la Asociación Brasileña de Gays, Lésbicas y Transexuales (ABGLT), que con 140 grupos afiliados es el mayor del país.
"Después de años de lucha y casi 3.000 muertos, el reconocimiento del estado es importante", agregó Fernandes.
Datos de la Secretaría de Derechos Humanos, en base a reportes de distintos grupos gays, dan cuenta de la muerte entre 1963 y el 2001 de por lo menos 2.092 hombres y mujeres en casos de discriminación, muchos de ellos a manos de agentes policiales.
Grupos gays estiman que homosexuales y lesbianas representan 6% de la población de 178 millones de Brasil.
Los tres primeros sectores de acción del nuevo plan serán salud --promoviendo el atendimiento médico igualitario a esa población--, educación impulsando desde publicación de textos sobre sexualidad hasta cursos a profesores, y la seguridad, con planes de formación a policías y agentes en el tratamiento de gays, dijo Claudio Nascimiento, relator del plan de 53 acciones recopiladas en un folleto con los colores del arco iris.
"Hemos vivido en la piel la historia de esta homofobia...pero esto no nos paralizó", dijo Nascimiento en el acto de lanzamiento. "Ya vimos muchos derechos reconocidos...esto es un acto de madurez de la sociedad y del estado en reconocer nuestra ciudadanía", agregó.
En Brasil y a lo largo de los últimos años, la comunidad gay ha obtenido triunfos como cuando en febrero del 2003, la Corte Suprema dictaminó que los hombres y las mujeres homosexuales tienen derecho a recibir beneficios del seguro social, así como pensiones, tras la muerte de sus compañeros.
Más recientemente, una corte en el estado de Río Grande do Sul, en el sur de Brasil, se convirtió en el primero del país en permitir las uniones civiles entre parejas del mismo sexo y en otorgarles los mismos derechos que las parejas casadas.
Pero siguen existiendo problemas, recordó Fernandes, quien en su carnet de identidad sigue siendo Roberto y la ley, dijo, no le permite el cambio a Bethy, como una plena mujer después de someterse a una operación en el 2003.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Deja el primero!