Las células de adulto rejuvenecidas, más eficaces en investigación y terapia; lo último, implantarlas sin cirugía tras un infarto
Los resultados terapéuticos obtenidos con la utilización de células madre adultas suelen pasar casi desapercibidos para una mayoría de los medios de comunicación. En muchas ocasiones son presentados como éxitos de las células madre, dejando entrever que se trata de embrionarias, sin especificar que se trata de células extraídas del propio paciente; o se tergiversan la noticias.
El pasado jueves, 11 de octubre, la catedrática de Bioquímica y Biología Molecular del departamento de Bioquímica de la Universidad de Navarra, Natalia López Moratalla, publicaba en LA GACETA un artículo en el que se refería a una de esas noticias falseadas.
La revista científica Stem Cell publicó ese mismo día un artículo de Christopher Lengner, un becario del laboratorio de Rudolf Jaenisch, experto en clonación de ratones. El estudio tenía por título A las células madre de adulto les falta el regulador clave de la pluripotencialidad
Un defecto que no es tal
Lo que en principio se puede interpretar a la vista del titular como un defecto, es en realidad una ventaja de cara a la investigación con células madre: lo que Christopher Lengner pone de manifiesto es que las células madre de ratón adulto no necesitan la célebre proteína denominada Oct4, asegura López Moratalla en su artículo.
Estas proteínas tienen su propio mecanismo para mantenerse jóvenes y dispuestas a sustituir a la célula dañada que se tercie (a ejercer de pluripotenciales), añade.
Los investigadores estresan los tejidos del ratón para forzar a las células madre de adulto a arreglar el desastre. Y cuando lo hacen se dice que no tienen el estilo de las embrionarias, continúa.
Estas células de adulto rejuvenecidas son las idóneas para investigar enfermedades, las estrategias terapéuticas, el efecto de los fármacos..., afirma la experta catedrática de la Universidad de Navarra; universidad pionera, por cierto, en regenerar corazones infartados con la utilización de células madre extraídas al propio paciente.
Las embrionarias, mal sucedáneo de las de adulto
López Moratalla asegura en su artículo que las células madre de adulto están siendo usadas, paso a paso, en terapia regenerativa, mientras las embrionarias no sirven.
Las células embrionarias no pasarán de ser un utópico mal sucedáneo de las de adulto. Pero los partidarios de usar embriones humanos han impuesto siempre un sistema comparativo, agrega.
Tal como indicábamos al inicio de esta información, la catedrática de Bioquímica y Biología molecular considera que no se trabaja con las embrionarias. Se habla simplemente de células madre, si el dato es favorable, y la gente sigue pensando que se trata de las embrionarias.
Cuando se concreta de adulto, como en el título de este trabajo, suele ser para presentar como mera carencia lo que en realidad es una propiedad, concluye López Moratalla.
Curar el corazón sin cirugía
Un buen ejemplo del óptimo rendimiento que están ofreciendo las investigaciones con células madre adultas es el ensayo, con éxito, de un grupo de científicos españoles que han intervenido a 14 pacientes para curar, sin cirugía abierta, su corazón infartado.
El grupo de cardiólogos, precisamente de la Clínica Universitaria de Navarra, en colaboración con el Área de Terapia Celular del mismo centro y el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, implantaron el pasado 4 de octubre mediante un catéter células madre adultas (mioblastos) en el corazón de las 14 personas que habían sufrido un infarto de miocardio.
La técnica se inicia con la extracción de células madre mediante una biopsia de tejido muscular de la pierna del propio paciente, del que los investigadores aíslan las células madre para cultivarlas durante un mes hasta conseguir las suficientes para proceder al trasplante.
De este modo se evitan posibles infecciones, alergias o reacciones inmunológicas, ya que no se introducen proteínas extrañas, señala el cardiólogo Juan José Gavira, de la Clínica Universitaria de Navarra.
Transcurrido el mes de cultivo, los científicos inyectan las células obtenidas en el corazón del paciente mediante un catéter especial de inyección en las regiones infartadas y en los alrededores de éstas. Todas las intervenciones se practicaron de forma satisfactoria, indicaron fuentes de la Clínica Universitaria.
12 proyectos para 12 patologías
Por otra parte, el Gobierno aprobó el pasado jueves, 11 de octubre, el Plan de Terapias Avanzadas presentado por el ministro de Sanidad, Bernat Soria, para impulsar ensayos clínicos con células madre destinados a la curación de hasta doce patologías incurables.
Soria contará con 21 millones de euros para llevar adelante el proyecto, pero, ¿cuánto de ese dinero se destinará a la investigación con células madre adultas?
La información recogida al día siguiente por el diario EL MUNDO no especifica esta cuestión, en una nueva muestra de desinformación por parte del ministro Soria, del diario, o de ambos.
El proyecto de Sanidad pretende poner en contacto a los profesionales médicos del sistema nacional de salud con los investigadores, con objeto de que se pongan en marcha ensayos clínicos en varios hospitales españoles al mismo tiempo. Según el ministro de Sanidad, los ensayos con nuevas terapias celulares se realizarán en diferentes centros para contar con perfiles distintos de pacientes.
Las 12 patologías previstas en el plan son: trasplante de islotes pancreáticos; terapia celular para la diabetes; terapia celular para cardiopatías; terapia celular para esclerosis lateral amiotrófica; terapia celular para esclerosis múltiple; regeneración de la piel; terapia de la enfermedad injerto contra huésped; terapia celular de la enfermedad de Crohn; regeneración de hueso y cartílago; terapia celular de lesiones medulares; regeneración hepática; y terapia celular de las distrofias musculares.
Cabe resaltar, aunque la información no lo aclare, que sobre una gran parte de estas patologías ya se ha investigado, en algún caso con éxito terapéutico, con la utilización de células madre adultas; algo que no han conseguido los estudios con células madre embrionarias.
Esperanza, ¡es la palabra! ![]()