Se realizó la Décimo Sexta Marcha del Orgullo Lésbico Gay Transexual Bisexual de la ciudad de Buenos Aires. El evento de nivel nacional, que congregó a más de 25.000 personas, tuvo como lema: «Igualdad, libertad, diversidad».
La actividad que comenzó a las 15 horas con la llamada «Feria del Orgullo» en Plaza de Mayo fue bendecida con una estupenda tarde de 28 grados de temperatura y un sol radiante sobre Buenos Aires. Una inmensa valla de la Policía Federal separó una parte de plaza con la fiesta. De un lado las 25.000 personas y del otro el –llevada a nuevo– la Casa Rosada hacia los fondos.
En el escenario sonaban grupos de música under y pasaban representantes de las diferentes organizaciones con sus respectivas proclamas. Gays, lesbianas, transexuales, bisexuales, osos, perros y hasta varios héteros ocupaban cada centímetro de las inmediaciones. Las seis carrozas que participaron del recorrido hasta la Plaza de Los Dos Congresos –donde se hizo el acto de cierre– lucieron como decoración la propia gente, la mayoría pintados o "montados", que saltaban y gritaban al ritmo del dance de las discotecas. Las más llamativas como siempre fueron las chicas trans que con sus vestidos y su simpatía acapararon los comentarios de la gente.
Al avanzar sobre Avenida de Mayo rumbo al Congreso se mezcló el sonido de los parlantes con las indicaciones –megáfono de por medio– de María Rachid –presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT).
Un momento para guardar en la memoria fue cuando, de paso por el tradicional Café Tortoni, una muy coqueta pero homofóbica señora aseguró nunca haber visto «tanta degeneradez junta». No obstante, no se registró ningún hecho violento y es válido aclarar que –salvo excepciones como la de la señora– las personas que no integraban el festejo pero que se encontraban en la histórica avenida dieron, en ocasión de ser consultados por los medios, su apoyo a los reclamos de esta parte de la ciudadanía relegada por legisladores y funcionarios de gobierno.
Para cuando la Marcha llegó a la avenida 9 de Julio, todavía quedaban personas por salir de Plaza de Mayo. En el medio quedó un equipo de filmación de un comercial que aprovechaba la supuesta tranquilidad del sábado para realizar un par de escenas.
El acto frente al Congreso
Al llegar a la Plaza de Los Dos Congresos la columna humana se volcó de espaldas al Congreso de la Nación. En el escenario, Daisy May Queen y Osvaldo Bazán daban la «bienvenida a todos y todas» y presentaban el primer grupo de la noche.
Al grito de «buenas noches, hijos de puta» el vocalista de la primera banda en el escenario comenzaron los shows –al final de la interpretación trató de salvar la imagen dejada desde el inicio con un sentido «nosotros los apoyamos»–.
Capítulo aparte merecen los bailarines de La Marshall que –con dos magníficas presentaciones– fueron los exponentes del tango «bailado entre hombres» sobre el escenario central.
Casi al cierre se leyó la proclama que exigía la urgente sanción de la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo y la implementación de legislación de identidad de género.
Buenos Aires ya comenzó a no estar buena
Las organizaciones LGBT de Argentina remarcaron lo absurdas que fueron los impedimentos que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso para que se realizara el evento. Desde pedir un insólito seguro que ronda los 5.000 pesos para la realización del evento, hasta negar el sonido y el escenario frente al Congreso.
Cesar Ciglitui, presidente de la CHA (Comunidad Homosexual Argentina) dijo a AG Magazine que lamentaba mucho «los problemas que genera esta mala gestión de la ciudad de Buenos Aires, pero a pesar de todo eso nuestra comunidad está por encima de todas esas pavadas o cretinadas del Gobierno». Consultado sobre a qué se debían esos obstáculos –que la actual gestión de Jorge Telerman intentó ponerle a la marcha– la máxima autoridad de la CHA fue clara: «puede ser a Macri que ya está operando, pero la próxima marcha no va a ser así... esto es un excelente adelanto de lo que se viene para la Marcha del 2008».
Al parecer el futuro de la gestión del electo alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, se perfila como un retroceso en el terreno de los derechos obtenidos en la capital argentina. La pregunta que se hacen desde la comunidad LGBT es si esto es el punto de inicio de una verdadera "inquisición" encabezada por el presidente de Boca Juniors y si realmente va a "estar bueno, Buenos Aires" para todos y todas.
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