ayer quedé con una de mis dos mejores amigas a la que ya hacía un par de semanas que no veía, y me contó la historia que os comento a continuación. A mi me sorprendió al principio, aunque luego pensándolo bien no me pareció tan extraño (aunque si absolutamente despreciable). Bueno, os cuento la historia, a ver que os parece:
.- Mi amiga, llamémosla X (y que tiene 27 años), ha estado tres años saliendo con un chico, pero en verano éste decidió dejarla, destrozándola por completo.
Un buen día tras unos meses, X decide rehacer su vida, empezar otra vez a salir (hasta ese momento solo salía con mi novia y conmigo), a conocer gente, en fin, a reponerse del abandono por parte del mencionado tipo (tipejo, en realidad).
Para conocer a gente nueva, y apartarse del círculo de amigos comunes (que decidieron darle la espalda) empezó a entrar en un chat, donde ha conocido a un montón de chicos, e incluso ha quedado con bastantes de ellos y esas cosas. El nick de X en el chat es algo provocativo, lo que ocasiona que la mayoría de los tíos que hay en el chat empiecen a abrirle privados siempre que se conecta.
El caso es que hace unos días le abre un privado una chica llamada Y. Mi amiga, heterosexual hasta el momento, comienza a hablar con ella, y la conversación empieza a subir de tono. El caso es que Y propone a mi amiga quedar un día para conocerse y, bueno, ver que pasa.
Mi amiga me llama inmediatamente, me lo cuenta y me pregunta mi opinión. Yo le respondo que si siente curiosidad y se siente atraída ante la idea, pues que no sea tonta y pruebe. Quien sabe, igual resulta que después de todo le van a gustar los dos platos del menú, y en caso contrario siempre hay tiempo para decir que no. Además X me comentó que Y le había mandado una foto, y que era bastante guapa la niña...
El caso es que mi amiga queda a la espera de la llamada por parte de Y, llamada que no se produce, y cuando vuelven a verse en el chat (pasadas ya unas dos semanas), opta directamente por pedirle su teléfono. Y se excusa diciendo que le da corte, y vuelve a pedirle el teléfono a mi amiga
y, esta vez si, la llama mientras que están hablando en el chat. Pero no dice nada, mi amiga descuelga el teléfono, saluda, e Y no contesta y cuelga a los pocos segundos.
En este momento mi amiga está cada vez más mosqueada. Poco después le suena el teléfono, y resulta que Y, que se hacía llamar Ana, es en realidad.... antonio, un gilipollas de 30 años.
Al chavalín en cuestión parece ser que le había hecho gracia la idea de hacerse pasar por una mujer, y dedicarse a entrar a todas las mujeres que veía en el chat, ¿es una impresión mía, o es algo realmente despreciable?
El caso es que le he pedido a mi amiga el teléfono o el MSN de este tipo para hacerme pasar por una mujer (aquí jugamos todos a lo mismo), ponerle como una moto un par de veces en el chat y... quedar con él para darle una sorpresa
A ver si eso también le parece morboso y divertido ![]()
¿Suele ocurrir eso habitualmente? ¿Hay muchos tíos que se hagan pasar por mujeres para contactar con vosotras? No se, pero me ha quedado un poco "flipao" con esta historia y tengo curiosidad por saber si esto es algo habitual.
Me jode mucho, por que yo no soy así, pero cada vez tengo peor opinión de los tíos (menos mal que soy hetero, porque como fuera gay lo llevaría más mal...).
En fins, un beso.
David.
P.D: Ah! la última "perla" del tal antonio (lo de escribir su nombre en minúscula las dos veces es deliberado) es decirle a mi amiga lo siguiente. Atención que es acojonante:
.- Me gustaría ser mujer por un día para poder darte una satisfacción. ![]()
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