Me he gastado un pastón para proveerme de lectura durante las vacas, y he tenido que dejar algunos bastante cabreada, por el libro en sí y no me da corte decirlo, por la guita invertida, que no me sobra, aunque sean de bolsillo.
Pero no es solo este agosto, pienso en la cantidad de bodrios que se publican y que me han tocado en "mala suerte" y os propongo que nos desfoguemos.
Veamos....veamos...¡uf, si son mogollón! Bué, empiezo por:
Lobas de mar, de Zoe Valdés, prometía mucho, piratas, tías...¡que tostón, no he podido con él!
Juan Salvador Gaviota, no recuerdo el autor, vaya plasta.
Ya no sufro por amor, de Etxebarría, señora que no me gusta en lo más mínimo, pero en el super casi lo regalaban con las María Fontaneda y me tenté. Infumable.
Andén siete, Consol Buendía. Lo lamento por que es una lesbiana, pero apúntate un dos en literatura
El pozo de la soledad, R. Hall, sí, hay que verlo en su época y eso tiene valor, pero...¡que peñazo!
Bien dotado, de Lawrence Schimel. ¿En que mala hora se me dió por comprar un libro de temática gay? la curiosidad, supongo, decirme "no seas prejuiciosa" o algo así, pero el caso es que este archiconocido batiburrillo de saunas, baretos gays y acuestes surtidos me resultó terriblemente aburrido, bodriazo total.
Y vale por ahora, si me da la vena igual sigo luego...