«Esos críos no pueden ser normales, ¿acaso tú has visto alguna vez a un homosexual con sus niños en un parque?». Después de oír esta frase en la calle, los especialistas que han realizado el primer estudio español sobre parejas homosexuales y sus hijos decidieron que debían añadir a sus cuestionarios una pregunta sobre el tiempo de ocio de estos chavales. Y los gays y lesbianas encuestados respondieron como la mayor parte de los padres, que uno de sus mayores placeres era ir al parque, a jugar con sus pequeños.
Los expertos coinciden con la sentencia que ha permitido a una lesbiana adoptar a las hijas de su pareja: dos homosexuales pueden ser una familia «adecuada e idónea» para los niños.
El informe, titulado El desarrollo infantil y adolescente en familias homoparentales, y las opiniones de numerosos psicólogos y pediatras dan la razón precisamente a la sentencia del juzgado de Navarra que ha permitido a una lesbiana adoptar a las hijas de su compañera sentimental y cuyo texto culmina así: «El núcleo familiar (...) se considera adecuado e idóneo para favorecer el desarrollo psicológico y social de las dos menores».
María del Mar González, profesora del departamento de Psicología Evolutiva de la Universidad de Sevilla, es la responsable del informe, realizado por su propia facultad, el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y la Oficina del Defensor del Menor. La experta asegura que la investigación, realizada con los testimonios de 28 parejas homosexuales y 25 menores, «coincide en sus conclusiones con todos los estudios llevados a cabo hasta ahora en otros países»: no existen diferencias significativas entre estas parejas y las heterosexuales con respecto a la crianza de los niños, «y si las hay, se refieren a valores positivos que adquieren estos chavales, como una mayor tolerancia, más flexibilidad en cuanto a los roles de género y una mejor aceptación de la homosexualidad».
González añade algo más. «La orientación sexual de los padres no es determinante en el desarrollo del niño, sino la apuesta decidida por la maternidad –para el 76% de los encuestados es lo más importante de sus vidas–, el afecto, la comunicación, las normas... Todos los estudios serios coinciden en que estos niños están creciendo bien».
En esto está de acuerdo la Sociedad Catalana de Pediatría, que en boca de su presidente, Josep Maria Mauri, salió ayer en defensa de la sentencia: «Lo que necesitan es amor, cariño y dedicación». Mauri criticó a los colectivos que advierten que los pequeños necesitan la figura de un padre y una madre «porque no tienen base científica y se sustentan en principios de tipo moral y religioso. En el fondo están en contra de la unión de parejas homosexuales y lo extrapolan a los hijos». Y añade: «Los niños que viven con familias desestructuradas o padres separados sí pueden tener problemas de desarrollo afectivo. Se utiliza a los niños para obtener la custodia, desautorizan a su pareja delante de los pequeños y estos crecen con inseguridades».
Otras voces recuerdan las burlas que estos chavales pueden llegar a sufrir en el colegio. Mauri también descarta este aspecto como un problema típico de los hijos de homosexuales: «No sufren más o menos discriminación que los niños que son obesos, llevan gafas o tienen menos fuerza física». El estudio realizado por María del Mar González también destaca este punto. Se repartió un cuestionario entre los compañeros de clase de los chicos estudiados para que hicieran una valoración de todos sus compañeros. «No salió ninguna consideración sobre los padres. Del informe tampoco se desprendió que los pequeños lo estuvieran pasando mal», explica la experta. «És más –añade–, un chico de Secundaria afirmó que el tener una madre lesbiana le había ‘subido puntos’ entre sus compañeros».
Desmontar el tópico
Otro tópico que los expertos quieren desmontar: que los hijos de padres homosexuales tienen más probabilidades de ser gays o lesbianas. «Lo primero que habría que decirles es ‘¡como si fuese malo que saliesen homosexuales!’», señala María del Mar González. Destaca que algunos estudios han medido esta variable y que la frecuencia es la misma en ambos casos, «eso sí, son más libres a la hora de plantearse su propia orientación».
Félix López es catedrático de Psicología de la Sexualidad de la Universidad de Salamanca y abunda en este asunto: «Desconocemos el origen de la orientación del deseo. No sabemos por qué una persona es gay o heterosexual. ¿Por qué salen homosexuales en familias heterosexuales? Es un hecho que siempre ha habido lesbianas con hijos, pero hay que convertir el hecho en derecho, haciendo bien las cosas, eso sí, no entregar al niño por ideología, sin militancias».
Intentar vivir en un entorno que les comprenda es una de las recomendaciones de López para estas parejas. También mantener las relaciones con abuelos y tíos, algo que, según los resultados del informe, sucede con normalidad, como en cualquier pareja heterosexual.
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