Siempre quise tener un padre normal, cariñoso y preocupado por sus hijos. El destino no lo quizo y me toco un señor que para nada ha sabido ser un padre, le quise mucho hasta que me hize mayor y tuve hijos y supe lo que se siente por un hijo, entonces comprendi que jamas habia tenido un padre y que jamas lo tendria. En un principio pense que era disculpable por que habia vivido otros tiempos mas duros, asi que no le tome en cuenta los sufrimientos de mi niñez, pero el tiempo ha pasado y ya no somos tan ignorantes como eramos, ahora el que no quiere saber es por iniciativa propia. Pienso que hay gente que no sabe querer y es una pena pasar por la vida sin que te quieran las personas que supuestamente tendrian que ser incondicionales en eso del amor. Me da pena reconocer que no he sido querida y que me ire de este mundo sin saber lo que es tener un padre.......bueno soy madura y tendre que asumir que las cosas son como son y que no es culpa mia que me haya tocado alguien tan egoista como para no amar a una hija. Soy madre y se que quien se lo pierde es el, por que si a mi mis hijos no me quisieran me moriria de pena y mi vida no habria tenido sentido si fracaso en algo tan especial como es la familia.
Un beso muy grande para esas personas que pueden llamar PADRE a su progenitos.
Enma, hace un poco más de un mes que perdí a mi padre. Fue el 15 de febrero y yo estaba a más de 12.000km. de distancia de él. Sabía que estaba mal, era algo que ya había pasado antes y los ultimos informes médicos eran de mejoría. Sin embargo, ya ves cómo son las cosas, murió junto a mi madre y sin dolor, hablando con dificultad, con algunos lapsus, propios de un mes largo de internación, pero hablando entre sí. Ellos comprendieron de siempre que el amor es hablar, comunicarse, entenderse, y eso es para mí una referencia para no perder el rumbo de la vida.
Alguna vez, sentí lo mismo que tú: "qué hombre frío", "no me dice nada de nada", "no me quiere", "se ha dejado abartir por la vida" y largo etc. Hasta que me di cuenta que las personas son muy marcadas por la educación, la cultura, el rol que se pretende de ellos y todo eso influyó en el carácter de mi padre. Pero te puedo asegurar que sus hijos estábamos en su corazón y en su mente. Antes de morir, me gastó una broma con una muletilla que incorporé en tierras gallegas: me dijo un soberbio "vale!" cuando yo le contaba algo de mi nueva ciudad (Madrid) y me reí mucho. Recuerdo a mi padre con una sonrisa y alguna indisimulada lágrima también, porque es una putada, una gran putada no haberlo abrazado antes de su muerte. Por suerte le dije muchas veces que lo "quería muuuchooooooo"!!! Y sé que estaba muy orgulloso de mi nueva vida, a pesar de todo lo que implica irse de un lugar con una vida hecha y derecha (puse esto último porque rima, no porque sea de derecha, limbreme la vida de votar a la derecha..)
Enma, no pretendo convencerte ni nada, tienes una postura y opinión acerca de él, yo solo quise dar la visión de mi padre. Y vaya si tenía ganas de decirl, gracias por darme la oportunidad.