Informar y orientar a las familias de homosexuales es el principal objetivo de la nueva asociación de padres y madres de gays y lesbianas, que nace en Logroño de la mano de la asociación nacional y contando con el apoyo del colectivo Gylda y del Ayuntamiento de la ciudad.
La concejala de Juventud, Mar San Martín, presentó hoy la asociación, junto con la portavoz de Gylda, Mónica Gómez, la responsable de la asociación en Logroño, Marisa Fernández, y Esther Nolla, de la asocación de Barcelona. "Contarán con todo el apoyo y colaboración por parte del Ayuntamiento, a través del convenio económico que tenemos con Gylda", dijo San Martín.
Marisa Fernández explicó que los objetivos esenciales de la asociación son, con carácter general, "atender y orientar a los padres que están desconcertados a causa de la homosexualidad de su hijo o hija y acompañarlos en el proceso de adaptación a la nueva realidad".
Apuntó, en este sentido, que los padres y madres que acuden por primera vez a la asociación "tienen una gran incertidumbre ante un hecho desconocido", por lo que la primera pregunta "suele ser qué hacer; nosotros damos nuestra experiencia, pero todavía hay mucho miedo".
Frente a esta situación, lo que aconsejan, sobre todo "es que la familia apoye y ayude al hijo o hija". "Si un hijo te dice que es homosexual, está demostrando una confianza en la familia, así que hay que procurar entenderle, primero, y luego, por supuesto, darle todo el apoyo posible", dijo Fernández.
La asociación lleva trabajando ya tres meses en la ciudad, dentro del Centro Arco Iris, la sede de Gylda. Allí, además de documentación sobre la homosexualidad, cuentan con un teléfono de asistencia -el 941 204 370- que los primeros y terceros jueves de cada mes "se pone a disposición de los familiares, a los que a veces el primer contacto se les hace así más sencillo".
No tienen contabilizado un número de miembros de la sociedad, pero, para Fernández, "a lo mejor más de la mitad de la población riojana está afectada, en el sentido en que toda esta gente tiene un familiar, un amigo o un vecino que es homosexual". Por eso, defendió el hecho de la que orientación sexual "no es sólo algo privado, sino que, con todas estas relaciones, se convierte en un hecho social al que hay que adaptarse".
Para Esther Nolla, este proceso "requiere mucha paciencia, porque todavía se trata de un hecho novedoso, y que tienen mucho que ver con la reorganización de las familias". En este marco, abogó por reformas como el matrimonio o la adopción para las parejas de gays y lesbianas "que provienen de unas familias y que quieren, a su vez, formar sus propios núcleos familiares".
"Es una agresión que la sociedad no deje tener a los homosexuales las mismas oportunidades. Ahora, para los adolescentes que se descubren gays o lesbianas es una angustia saber que no tienen futuro, que no van a poder casarse o tener una familia. Es imposible educarles así, sin un futuro y eso les impide muchas veces crecer y les condena a la marginalidad", finalizó.
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