Ya muchas habéis dicho cuál es el campo fundamental de trabajo para cambiar este tipo de cuestiones: la educación.
Hay quien cree que es difícil tratar este tema pues lo consideran un tema peliagudo y si partimos de la base que en este país concreto, España, con tanta tradición católica por medio, a todos los padres les resulta difícil tratar con sus hijos todo aquello que tenga que ver con educación sexual pues aún peor lo ponemos.
Las experiencias que yo conozco sobre el tema por amigas que tienen sobrin@s y que son pareja es que l@s niñ@s lo tratan con total normalidad y naturalidad, es más, sale de ell@s normalmente llamar tía a las dos porque ell@s lo sienten así. El problema no está en l@s niñ@s, el problema está en el contexto que l@s va idiotizando y sumergiendo en los cánones establecidos por la familia, la iglesia y el poder político y social.
La mejor manera de hacer entender a alguien, sea niñ@ o adulto, cualquier situación en la que se involucran sentimientos es fomentar la empatía, es decir, ayudarle a ponerse en el lugar de la persona en cuestión. Si una persona es capaz de sentir los efectos de la marginación y la discriminación, a ver lo que duelen los insultos o el rechazo, será capaz de empezar a evitarlo (a no ser que sea una persona sin ninguna capacidad humana que también las hay)
Hace tiempo recuerdo haber visto un vídeo sobre un experimento que había realizado una profesora en USA con sus alumn@s (niñ@s de unos 7 años) Era en un Estado de América del Sur, donde uno de los problemas con los que tienen que lidiar es el racismo.
La profesora decidió diferenciar a sus alumn@s por el color de sus ojos, ya que tod@s eran blanc@s. Así que hizo 4 grupos (ojos azules, ojos verdes, ojos castaños y ojos negros)
Llegó a la clase y les dijo que iban a hacer un juego nuevo y que tenían que cumplir todas las reglas del juego para hacerlo bien.
Entonces separó dos grupos (ojos verdes y azules/ojos castaños y negros)
A continuación les dijo lo siguiente:
- L@s alumn@s con ojos verdes y azules serán hoy tratados especialmente. Tendrán sesión extra de recreo y podrán pedir al resto del grupo todo lo que quiera y ést@s tendrán que obedecer. Se tomarán en cuenta todas sus peticiones.
- Por el contrario, l@s alumn@s de ojos castaños y negros habrán de obedecer en todo a sus compañer@s, no tendrán recreo y no deberán hablar a lo largo de toda la clase, sólo podrán hacerlo los del otro grupo.
Os juro que la cara de l@s niñ@s era todo un poema. El grupo privilegiado tenía expresiones de satisfacción e incluso un brillo maligno en su mirada. El grupo menos favorecido tenía expresiones de pánico en sus miradas, y sobre todo de resignación e incomprensión hacia la profesora.
Pasó la mañana en la que el grupo favorecido abusó constantemente de su posición (evidentemente sin entrar en términos fuera del contexto de aula) mientras el grupo desfavorecido permaneció taciturno durante toda la clase.
Al día siguiente la profesora volvió a dirigirse a l@s alumn@s:
- Vamos a seguir jugando al juego de ayer (se escuchaba algún biennnn de l@s del grupo favorecido al fondo) pero hoy lo haremos al revés. El grupo especial serán los de ojos oscuros y marrones y el grupo que tendrá que obedecer el de los ojos azules y verdes.
De verdad, tendríais que haber visto sus caras, las sonrisas empezaron a dibujarse en algunos rostros
mientras el pánico en los de ojos azules y verdes era cada vez mayor.
Curiosamente, a pesar de buscar la venganza del día anterior, el nuevo grupo favorecido abusó mucho menos de su situación privilegiada. Por qué? porque habían vivido en sus propias carnes esa situación el día anterior.
Bueno, después de estos dos días de experimento la profesora procedió a explicar a est@s niñ@s que así se sentían miles de niñ@s que eran diferentes no por el color de ojos sino de piel y los comentarios de l@s alumn@s eran de lo más significativo. Decían que nunca se habían parado a pensar en ello, que sus padres les prohibían tener amig@s de raza negra y que lo habían tomado como algo natural pero que ahora se lo plantearían de otra manera.
Bueno, siento haberme extendido tanto pero me apetecía compartir esa experiencia educativa con vosotr@s, lo importante es cambiar nuestro entorno nosotr@s mism@s, se irá produciendo un efecto onda que será beneficioso para tod@s.