Hola muchacha,
Aunque suene a algo demasiado evidente, encontrar la fuerza para vivir como una misma desea vivir, es cuestión de tiempo. No sé como serán tus amigos, como será tu familia, pero lo que sí que sé es lo que pasé yo. En mi caso, me sirvió de mucho conocer gente, abrirme, y ser "honesta" conmigo misma desde el principio con estas nuevas amistades, porque ahí si que no tenía la sensación de perder. Si lo aceptan, estupendo, y sino, pues tampoco perdía gran cosa.
Con el tiempo fui encontrando gente estupenda, que no solo me apoyaban ni me aceptaban, porque en aquel momento no era lo que necesitaba, sino que se "olvidaban" del ínfimo detalle que supone mis "tendencias" (como diría mi hermana).
De pronto un día descubres tu fueza, tu integridad, te sientes bien y orgullosa de ti misma, no por ser lesbiana (palabra que hasta hace poco me costaba mucho decir), sino por ser tú.
No creo que se trate de vivir ocultando nada, ni de mentir, sino de evitar tu realidad a ciertas personas que no la comprenderían. En mi caso, mi realidad se la evité a mi padre. Con mi madre hablé, pero con el tiempo pensó que se trataba de una fase. Lo que sé es que. ahora me ven bien, me ven contenta, y saben que es porque hay una persona maravillosa en mi vida, que resulta ser una mujer. Una mujer maravillosa que me enseña cada día lo que es sentirse ilusionada.
Hace poco tuve una conversación con una de mis hermanas, y me preguntó abiertamente si era lesbiana, y le contesté sin titubear un "por supuesto que sí". Ella se sorprendió, pero no más que yo por haber encontrado esa fuerza y esa tranquilidad.
Por eso te digo que es cuestión de tiempo, de tiempo y de ser honrada contigo misma. Busca gente con la que puedas hablar abiertamente, sin tapujos y sin temer poner sexo a la persona con la que compartes tu vida. Encontrar apoyo ayuda mucho, y poco a poco sentirás que tu vida es tuya, y que los detalles de ella te pertenecen a ti y a tu pareja, a nadie más. Porque a veces nos agobia tanto este tema que lo magnificamos, le damos una importancia que no tiene, y eso nos oprime, nos agobia y acaba incluso con nuestra salud.
Tu vida es tuya, y ya bastante dificil es que se den todas esas "coincidencias" que llevan a dos personas a estar juntas, y a tener un plan de vida en común, como para que encima se metan los demás por medio.
Paciencia, sé honesta contigo misma, y ya sabes, que aquí tienes mucha gente que nos encontramos, o hemos estado en una situación similar a la tuya, Para lo que necesites, aquí estamos.
Un besote y disculpa la parrafada... ¡Madreeee, qué tostón!
Firma
cinéfila, que no cinefilia