ABENÓJAR
La expulsión de una lesbiana de la hermandad tiñe de polémica la romería de Abenójar
El Obispado exigió a la directiva de la Virgen de la Encarnación la baja como vicesecretaria y hermana de M. A. R., por su «conducta manifiestamente escandalosa» al celebrar su boda civil. P. VELASCO
La boda con la mujer con la que llevaba compartiendo su vida más de quince años la ha costado su expulsión de la Hermandad de la Virgen de la Encarnación de Abenójar, a la que pertenecía, por tradición familiar, desde el día que nació. Una decisión que ha generado una gran polémica en la localidad y con la que muchos de los vecinos están en desacuerdo, por lo que como muestra de apoyo acudirán a la romería de la Virgen que se celebra mañana con una camiseta en contra de la discriminación. A la exclusión de M. A. R. por casarse con otra mujer se suma que la Cofradía tampoco ha permitido este año ser Hermana Mayor a una divorciada.
La expulsión de la lesbiana se produjo en agosto de 2007, cuando el Obispado de Ciudad Real exigió, a través de un escrito del vicario general remitido a la hermandad y al que ha tenido acceso La Tribuna, que M. A. R., de 54 años, fuera dada de baja de dicha cofradía tras su nombramiento como vicesecretaria de la junta directiva. Un cargo que, según la diócesis, no puede ejercer al estar en una situación «irregular» para la Iglesia «al haber contraído matrimonio civil con una persona del mismo sexo». En el mismo escrito, el Obispado califica su conducta como «manifiestamente escandalosa».
La decisión fue recurrida por el matrimonio el pasado mes de enero con la presentación de un escrito para impugnar la asamblea general de la cofradía en la que se votó la carta del Obispado, al considerar que «en ningún momento se han incumplido los estatutos» como justifica la diócesis ciudadrealeña, y pide la convocatoria de otra asamblea. «Si me echan o no de la hermandad debe ser por votación de todos los hermanos», asegura M. A. R., quien no descarta acudir a la vía judicial si su reclamación no se tiene en cuenta, ya que el caso ya se encuentra en manos de sus abogados.
Además, tanto ella como familiares, amigos y vecinos que la apoyan acudirán mañana a la romería de la Virgen con camisetas donde se podrá leer: «Encarnación sin discriminación», y una fotografía de la imagen por detrás. «Hemos hecho 250 camisetas y la gente acude a mi casa a pedírmelas», asegura M. A. R., quien añade que le gustaría que «nunca ocurra nada de esto y se solucione en el menor tiempo posible». «Lo que más deseo de corazón es que las fiestas salgan bien, pero lo que no voy a hacer es callarme», afirma.
La reivindicación es apoyada por muchos vecinos, entre ellos la ex presidenta de la junta directiva de la Hermandad, Benita Rey, que dimitió al conocer la petición de exclusión del Obispado.
«La Hermandad es parte de nuestra vida y la Iglesia debería ser más abierta. No se puede cambiar una cosa cultural de un momento a otro y convertirlo en algo únicamente religioso», argumentó Rey, quien añadió que su intención es divertirse en la romería como todos los años y pedir «que se deje vivir a la gente como quiera», en referencia tanto al caso de M. A. R. como de la mujer divorciada que no podrá ejercer como Hermana Mayor.
La Virgen de la Encarnación cuenta con casi 600 hermanos de los 1.600 vecinos que tiene Abenójar. De momento, una junta gestora nombrada por la diócesis ciudadrealeña y bajo la presidencia del padre Federico Alfonso Serrano se hace cargo de su funcionamiento. Este periódico intentó ayer conocer la versión del Obispado de Ciudad Real sobre este asunto, aunque declinó hacer declaraciones al respecto.
La Tribuna Digital : http://www.diariolatribuna.com/CiudadReal/secciones.cfm?secc=Ciudad%20Real&id=600073