Sinceramente, me parece que con este tipo de debates lo que se evidencia es que "los otros", lo que están contra nosotros, vencen. ¿Por qué?. Pues porque el problema no es que haya gente que salga en tanga a bailar, ni que otros prefiramos vivir nuestra vida día a día.
El problema es que se supone que todo lo que hace un gay o una lesbiana es extrapolable a los demás, especialmente si es algo provocador, tal y como lo es hoy día el hecho de que una persona salga a la calle en paños menores.
Sin embargo, el otro día, en los conciertos del Monte do Gozo, en Santiago, vi a varias parejas heterosexuales copulando en medio del suelo, borrachos y dando la nota ¿Por qué a nosotros se nos mira con lupa y a ellos no?; ¿Por qué si llego a ser yo con una tía la gente utilizaría esa imagen para decir que las lesbianas no damos ejemplo y que no debemos tener derecho a adoptar?...
Sé que incluso me estoy contradiciendo con otros hilos en los que he participado (he tenido varias conversaciones estos días que me han hecho cambiar ciertos puntos de vista), pero me da igual, ahora lo veo así. La sociedad no puede (y por tanto nosotros tampoco):
a) Juzgar algo que objetivamente no es dañino, ejemplo, salir en un día concreto en tanga de leopardo. Odio ese estampado, pero desde luego, no creo que sea indicativo de que esa persona, en su día a día, será un mal padre.
b) Extrapolar la conducta (buena, mala o neutral) de una persona, a todos los colectivos en los que se integra. Hablabais antes de Boris... extrapolando como se hace con su homosexualidad al resto de homosexuales, también podríamos hacerlo respecto a los venezolanos, respecto a los inmigrantes... llegaríamos a un absurdo. ¿Todos los venezolanos son como Boris?; ¿Todos los homosexuales son como Boris?; ¿Todas las lesbianas somos como Raquel?. JA!