No sé si a vosotr@s os pasa lo mismo (imagino que dependerá de nuestras edades, por eso os cuento esto aquí), pero a mí este año ha pasado en un suspiro.
Hace nada estaba planeando el menú de Nochevieja, porque cenabamos un grupo de amigos en casa, y de repente, aquí está de nuevo.
En este año han pasado un montón de cosas, y ha sido de todo menos aburrido y monótono, y aún así ha pasado volando.
De niña, se hacía eterno el año, hasta que venían los Reyes de nuevo, parecían siglos. Y ahora, todavía no se han ido y ya tienen que venir de nuevo.
El "parece que fue ayer", para mí se está convirtiendo en algo literal.
Se me junta un verano con otro, una Navidad con otra. Cuento los años como contaba los meses cuando tenía quince años. Y además tengo comprobado que esto se acelera, a pesar de que intento frenar y vivir más despacio, pero esta espiral me está tragando sin compasión.
Tampoco soy tan mayor, acabo de cumplir 37, que por cierto llevo estupendamente, pero hoy me ha dado uno de mis ataques con este rollo que no consigo entender, y además me perece injusto y con mucha mala idea. ¿Por qué el tiempo pasa tan despacio cuando somos pequeños y nos queremos hacer mayores? Y ¿Por qué pasa tan rápido cuando queremos disfrutar más de las cosas que hemos conseguido con tanto esfuerzo? y lo que es peor ¿Por qué se convierte en un carrera de formula 1 cuando se es anciano y tienes miedo de que llegue el final y este implacable se te echa encima.
Bueno, se acabó el rollo, que voy a acabar deprimida y no me da la gana.
Besos y que el próximo año sea estupendo para tod@s, y a disfrutarlo que pasa volando. Por cierto, gracias por compartir buenos ratos de este año que se acaba conmigo, me ha gustado mucho conoceros.
Más besos.
Edna.